El relato que consta en la denuncia arranca con un aviso dentro del propio vehículo familiar. Según el atestado, mientras Biedma circulaba desde el aeropuerto pacense hacia su domicilio, fue una de sus hijas quien advirtió que otro coche se había situado junto al suyo en la carretera. La magistrada trasladó esa secuencia a los agentes al presentar la denuncia.
"La mayor de sus hijas le avisa de que un coche de color blanco" que "se ha puesto en paralelo", según el atestado policial remitido al tribunal.
El vehículo blanco, de acuerdo con la denuncia, iba ocupado por Luis Sáenz de Tejada, exmagistrado imputado esta misma semana por actuar supuestamente junto a la exmilitante socialista Leire Díez en maniobras dirigidas contra Biedma. La imputación de Sáenz de Tejada se produjo pocos días antes del episodio denunciado, lo que sitúa el presunto seguimiento en un momento de máxima tensión procesal para los investigados en la trama.
El seguimiento se habría producido inmediatamente después de que Biedma compareciera en la Audiencia Nacional en calidad de víctima, no de testigo ni de parte instructora, ante el magistrado Santiago Pedraz. Esa declaración se enmarca en la causa que investiga si Leire Díez y su entorno, entre ellos el propio Sáenz de Tejada, trataron de recabar información o ejercer presión sobre la jueza que había dirigido pesquisas sensibles para el entorno del presidente del Gobierno.
Dos días después de la denuncia, el 13 de octubre, Biedma pidió nuevos interrogatorios para impulsar la investigación sobre las maniobras atribuidas a esta trama, con el objetivo de ampliar el círculo de citados a declarar ante el instructor. El procedimiento sigue en fase de instrucción, sin que conste que ninguno de los investigados haya sido procesado o acusado formalmente por estos hechos.
El caso Leire Díez y sus ramificaciones
El caso Leire Díez ha abierto varias piezas judiciales paralelas que afectan a distintos niveles de la Administración y del espacio socialista. La propia instrucción de Biedma sobre el hermano de Sánchez forma parte de un ciclo de causas que han tensado la relación entre el Gobierno y determinados juzgados, en un contexto en el que otros procedimientos de alto perfil, como el rechazo del Supremo a la nulidad que abre a Ábalos y Koldo la vía del Constitucional, mantienen el foco sobre el entorno del Ejecutivo.
El atestado remitido al tribunal es, por ahora, el único documento oficial que recoge la versión de la magistrada sobre lo ocurrido el 8 de octubre, fecha de su declaración como víctima ante Pedraz.

