El comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores sostiene que "el Gobierno de Colombia reconoce la soberanía israelí sobre este territorio, así como el derecho de ese Estado a protegerse frente a amenazas externas". El texto añade que "el mantenimiento del control y la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán constituye un componente esencial de su defensa nacional", una formulación cercana al lenguaje empleado por el propio Gobierno israelí para justificar su presencia en la zona desde hace más de cinco décadas.
El reconocimiento se habría acordado, según trascendió, en una reunión sostenida el jueves anterior en Barranquilla entre De La Espriella y el canciller israelí, Gideon Sa'ar, un día antes de la investidura presidencial. Sa'ar viajó luego a Cali para asistir a la posesión y agradeció públicamente en X a su "buen amigo, el presidente colombiano Abelardo De La Espriella". El canciller israelí sostuvo que "fronteras defendibles son esenciales para garantizar la continuidad de la existencia del pueblo judío en nuestra patria histórica".
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se pronunció también en un video difundido en redes sociales, en un gesto que subraya el peso que Israel otorga a estos reconocimientos, escasos en la comunidad internacional desde que Estados Unidos reconociera unilateralmente la soberanía israelí sobre el Golán en 2019, durante el primer gobierno de Donald Trump.
Cadena de rechazos en el mundo árabe
Siria reaccionó a través de un comunicado de su Ministerio de Exteriores que expresó "su rechazo categórico y su condena a esta posición" y reafirmó que "el Golán es una parte inseparable de su territorio". Damasco sostiene desde 1967 que ese territorio le pertenece, una posición respaldada por resoluciones de las Naciones Unidas, entre ellas la Resolución 497 del Consejo de Seguridad, de 1981, que declaró nula y sin efecto jurídico la anexión israelí de la zona.
Turquía respaldó a Siria. Su Cancillería afirmó: "Condenamos enérgicamente la declaración de Colombia en la que busca legitimar la ocupación israelí de los Altos del Golán, que constituyen una parte integral de Siria". El comunicado turco pidió además a "la comunidad internacional" que asuma "sus responsabilidades para poner fin a la ocupación israelí en el sur de Siria, incluidos los Altos del Golán, así como a sus ataques dirigidos contra la soberanía y la estabilidad de Siria".
Arabia Saudita aseguró que "esta medida contraviene el derecho internacional y las resoluciones pertinentes de la legitimidad internacional". Catar señaló que "los Altos del Golán son un territorio árabe ocupado" y advirtió que "cualquier decisión unilateral que reconozca la soberanía israelí sobre los Altos del Golán constituirá un importante obstáculo para alcanzar la paz en la región". Egipto también se sumó al rechazo, sin que trascendieran los términos exactos de su comunicado.
Palestina calificó la decisión como "una violación flagrante del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de las resoluciones internacionales legítimas", y advirtió sobre lo que describió como "una alineación inaceptable con las políticas de ocupación, anexión y apropiación de tierras ajenas por la fuerza". No se ha conocido hasta el momento una réplica oficial adicional del Gobierno colombiano a las condenas de los cinco países.
Un giro tras la ruptura de 2024 con Israel
La decisión representa un viraje respecto a la posición que Colombia mantuvo en foros multilaterales, donde el país respaldó en general las resoluciones de Naciones Unidas sobre la integridad territorial siria, en línea con la mayoría de los Estados miembros de la ONU. El expresidente Gustavo Petro, antecesor de De La Espriella, rompió relaciones diplomáticas con Israel en 2024 en medio de la guerra en la Franja de Gaza, una decisión que tensó los vínculos bilaterales.
El reconocimiento se produce apenas días después de la investidura de De La Espriella y en contraste con el acercamiento que el gobierno saliente mantuvo con actores como Irán, Venezuela y la propia representación palestina. La Cancillería colombiana no ha precisado si la medida implica cambios adicionales hacia Oriente Medio, como una eventual restitución plena de relaciones con Israel. Tampoco se ha informado si el Congreso, que retoma su actividad legislativa en el segundo semestre, abordará el asunto en un debate de control político.
El caso guarda paralelismo con episodios previos de la diplomacia colombiana en la región. El gobierno de Juan Manuel Santos formalizó en 2018 el reconocimiento del Estado de Palestina, una decisión que en su momento generó fricciones con Israel y que ilustra cómo los cambios de gobierno en Bogotá han producido virajes significativos en la política exterior hacia Oriente Medio en pocos años.
Colombia se suma así a un grupo reducido de países que han reconocido formalmente la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, encabezado por Estados Unidos desde 2019. La mayoría de los Estados miembros de la ONU, incluidos los de la Unión Europea y la práctica totalidad de América Latina, mantienen que el territorio pertenece a Siria y que su ocupación, consolidada con la anexión unilateral de 1981, carece de validez bajo el derecho internacional.
La controversia se produce en un contexto regional marcado por la fragilidad de la transición política en Siria tras la caída del gobierno de Bashar al Asad, en diciembre de 2024, y por la persistencia de operaciones militares israelíes en el sur del país, que Damasco y sus aliados describen como una expansión de la ocupación más allá de las líneas de separación acordadas en 1974 bajo supervisión de la ONU. El episodio se perfila como uno de los primeros focos de tensión diplomática de la nueva administración.
