La conversación con Núñez se remonta a los 19 años de la cantante, cuando se independizó y vivía de alquiler en un piso pequeño de Palma de Mallorca, en una tercera planta sin ascensor y con una instalación eléctrica antigua. Compaginaba entonces dos trabajos: cantaba por las noches en un casino y trabajaba de día en una guardería, en una etapa en la que la música todavía no le garantizaba ingresos regulares.
Uno de los detalles más concretos de su relato es el sistema de sobres con el que organizaba el dinero disponible. Separaba cantidades para la electricidad, el gas y el butano, un método que le permitía anticipar los pagos y evitar gastar lo reservado para las facturas básicas en un momento de ingresos limitados.
Chenoa no ofreció cifras sobre el número de pisos que posee, su ubicación ni los ingresos que le generan en alquiler. Tampoco detalló el precio de compra de las propiedades ni el importe de las hipotecas pendientes, de modo que no es posible conocer con precisión el patrimonio inmobiliario reunido a lo largo de su carrera.
Sí precisó que, a finales de 2025, ya había liquidado una de sus propiedades, mientras que otras continúan sujetas a préstamos activos. Para la gestión de pagos, impuestos y trámites administrativos cuenta con la ayuda de su gestor, al que mencionó con confianza en la entrevista.
La administración de varios inmuebles implica atender cuotas, tributos, reparaciones y la relación directa con los inquilinos. Delegar estas tareas en un profesional puede facilitar el control del conjunto, aunque no exime al propietario de revisar periódicamente gastos y compromisos financieros.
Chenoa subrayó que la industria musical no ofrece ingresos estables de forma automática. La popularidad puede llegar de forma repentina, pero la trayectoria profesional conlleva periodos de incertidumbre económica y decisiones que condicionan el patrimonio a largo plazo, incluso después de alcanzar el reconocimiento público. CaixaBank, que recogió su testimonio, resumió su visión en controlar los gastos, separar los ingresos y apoyarse en profesionales.
El pódcast no se limitó al terreno económico. La charla incluyó también la conocida escena de la «cobra» protagonizada junto a David Bisbal durante el reencuentro de Operación Triunfo, un episodio que Chenoa abordó con ironía y en el que cuestionó que se situara a la mujer en el papel de quien no entendía lo ocurrido.
La exposición de su caso coincide con un momento en el que el acceso a la vivienda vuelve a situarse en el centro del debate público, como recordaba una frase de «Muerte de un viajante» citada en relación con la crisis actual del sector. El testimonio de la cantante, sin embargo, no incluye importes ni rentabilidades que permitan convertirlo en una fórmula replicable.
De aquel piso modesto en Palma de Mallorca a una vivienda propia y varias propiedades en alquiler, la cantante describe una evolución construida a lo largo de años de trabajo simultáneo y presupuestos ajustados. Aun así, indicó que sigue pagando algunas hipotecas.
