Caballero explicó su salida del caso a través de sus redes sociales, donde descartó que las amenazas recibidas fueran el motivo determinante de su decisión, aunque sí reconoció su existencia. Insistió en que el proceso judicial no se ve comprometido por su renuncia, pues la declaración de Jiménez ante la Corte Suprema de Justicia ya fue rendida y, según explicó, rige el principio de permanencia de la prueba.
"Me aparto por motivos de seguridad personal. Las amenazas no me asustan, pero soy un convencido de que la atención en lo prioritario no debe perderse: lo más importante aquí es garantizar que Deicy y otras mujeres puedan declarar y aportar otros elementos de prueba", advirtió el abogado.
El mensaje de Caballero llegó como respuesta directa a una publicación del expresidente Gustavo Petro, cuyo contenido el abogado no detalló. En su réplica, el defensor afirmó que sus declaraciones públicas se habían limitado a reiterar lo que la propia Jiménez ya había contado en entrevistas difundidas por el medio donde formuló la denuncia.
"También conté que va a entregar su celular con elementos de prueba, lo cual se coordinó por fuera de la diligencia y se hará en el futuro, así que no hay reserva sobre lo que no ha ocurrido. Pero eso debe tenerte bastante asustado. Sabes bien lo que hiciste, aunque seguro de algunos detalles ni te acuerdas, ya sabes por qué", le respondió Caballero al exmandatario.
Jiménez había comparecido en los últimos días ante la Corte Suprema de Justicia para rendir declaración dentro del proceso que se adelanta contra Petro y la congresista María José Pizarro, ambos en calidad de senadores, por el escándalo de los "sexocontratos". El fuero es clave: la Corte Suprema es el tribunal competente para investigar y juzgar a los miembros del Congreso, mientras la Fiscalía General de la Nación concentra las diligencias sobre quienes no gozan de ese fuero. La comparecencia pendiente ante la Fiscalía buscaba recaudar elementos adicionales, incluido el celular de la denunciante, cuya entrega se había coordinado por fuera de la primera declaración.
Caballero sostuvo que la investigación no depende de su presencia como apoderado y que el curso del proceso queda en manos de las autoridades judiciales competentes.
"La acción penal está en manos de la Corte Suprema de Justicia y de la Fiscalía. Mi renuncia no afecta en absoluto los procesos en curso, y menos si hay un proceso donde rige la permanencia de la prueba. Lo que se les viene es grande y confío en las autoridades", señaló el defensor.
El caso llega en medio de una seguidilla de procesos judiciales de alto perfil que marcan la actualidad en los tribunales del país, como el pliego de cargos de la Procuraduría contra Daniel Quintero por presunta participación en política. El principio de permanencia de la prueba que invoca Caballero es un pilar del proceso penal colombiano: la declaración ya rendida bajo las garantías del juez conserva su valor probatorio aunque cambie la representación de la víctima o testigo.
Con la salida de Caballero, la diligencia de Jiménez ante la Fiscalía quedó sin fecha definida. Se espera que en los próximos días se fije una nueva cita, preferiblemente una vez la denunciante cuente con un nuevo representante legal que asuma su defensa.