Según la documentación aportada por Vox, las imágenes alteradas habrían modificado el cuerpo de las candidatas del partido, «aumentaban artificialmente el volumen de sus pechos y la representaban con minifalda y rodeada de billetes». Los perfiles, que operarían bajo la identidad de «Vecinos de Salou», se presentarían como cuentas de vecinos anónimos del municipio tarraconense para difundir, según la formación, insultos, caricaturas e imágenes manipuladas contra representantes de distintas formaciones y ciudadanos críticos con el gobierno municipal.
La formación ha señalado que la cuenta de Instagram estaría vinculada al correo electrónico institucional pgranados@salou.cat, y que la documentación recopilada también relacionaría estos perfiles con el teléfono personal de Pere Granados. Vox no ha concretado el método empleado para establecer esa vinculación, aunque anuncia que pondrá toda la documentación a disposición de los grupos municipales y de los vecinos que quieran estudiar acciones legales propias.
Ataques a vecinos y concejales
Entre los episodios documentados por Vox figuran ataques contra Rafael Querol, presidente de la Asociación de Vecinos de Barenys, y publicaciones con insinuaciones homófobas e imágenes manipuladas contra Jordi Blasi, responsable del blog El Carrer del Mar. La formación también denuncia referencias despectivas al origen de los concejales Elena Zhukova, Paul Daniel Axinte e Ignacio Durán, así como insinuaciones contra una asociación dedicada a enfermos de alzhéimer y sus familias, que Vox ha rechazado de forma expresa.
«La verdadera cara de una persona se conoce cuando cree que nadie la está viendo. Estas cuentas muestran racismo, homofobia, misoginia y una bajeza moral infinita. Salou no merece un alcalde vinculado a semejantes prácticas», ha denunciado Anabel Rodríguez, concejal de Vox en el Ayuntamiento de Salou.
Vox ha reclamado además que se pronuncie la concejal de Igualdad, Julia Gómez, y ha exigido explicaciones al PSC de Salou, en particular a Yeray Moreno y Beatriz Morer, después de que, según la formación, estos perfiles hubieran difundido publicaciones contra Gustavo Cuadrado, vinculado al entorno socialista de la Diputación de Tarragona. La formación no ha concretado si estas exigencias se han trasladado también por vía judicial.
Los delitos de injurias y calumnias están tipificados en los artículos 205 a 216 del Código Penal: las calumnias contra particulares exigen querella del ofendido y pueden castigarse con prisión o multa cuando se difunden con publicidad. La difusión de imágenes alteradas de contenido sexual sin consentimiento puede además encuadrarse en figuras contra la integridad moral y la intimidad, un terreno en el que los tribunales españoles han empezado a pronunciarse a raíz de la proliferación de montajes generados con inteligencia artificial.
Rodríguez reclamó consecuencias políticas inmediatas para el regidor socialista, a quien acusa de entender la Alcaldía como un instrumento personal frente a quienes discrepan de su gestión.
«La Alcaldía no es una propiedad privada de Pere Granados. Es una institución que debe servir a todos los vecinos, también a quienes discrepan de él. Quien no entiende algo tan elemental no puede continuar ni un minuto más al frente del Ayuntamiento», ha sentenciado Anabel Rodríguez.
Vox ha anunciado que pondrá toda la documentación recopilada a disposición de los vecinos y representantes de asociaciones afectados que quieran emprender acciones legales propias, y ha reiterado su petición de dimisión inmediata de Pere Granados al frente del Ayuntamiento de Salou.