El interés de Pérez Davis por el teatro musical se remonta a una visita a Nueva York a los 10 años, cuando asistió a una función de Aladdín en un teatro de Broadway. "Yo dije: no, yo tengo que hacer esto", recordó la actriz sobre el momento que, según su relato, marcó el rumbo de su carrera. Once años después de aquella función, la panameña integra un elenco profesional en la misma ciudad que la impulsó a dedicarse a las artes escénicas.
Su formación en danza comenzó mucho antes, a los tres años, y se prolongó durante su infancia y adolescencia en distintas producciones musicales realizadas en Panamá. El paso siguiente fue trasladarse a Nueva York para estudiar teatro musical en la American Musical and Dramatic Academy (AMDA), una de las instituciones formativas de referencia en esa disciplina en Estados Unidos. Actualmente, la panameña se encuentra en un periodo de prácticas profesionales, etapa que ha utilizado para insertarse en la industria teatral neoyorquina.
Antes de integrarse a Brooklyn's Bridge, Pérez Davis participó en Aguardiente, una producción bilingüe presentada en Washington D.C. Sobre esa experiencia, señaló que fue "muy, muy especial trabajar y bailar salsa en un escenario" en la capital estadounidense, un antecedente que, según relató, la preparó para el ritmo de trabajo que encontraría después en Nueva York.
El personaje y el reto actoral
En Brooklyn's Bridge, la actriz panameña da vida a Clarence Freeman, quien de niño, con unos 10 años, llevaba agua y hacía mandados para los trabajadores durante la construcción del puente de Brooklyn. Con el tiempo, de acuerdo con lo relatado por Pérez Davis, Freeman se convirtió en una de las personas que contribuyó a mantener viva la memoria de esa etapa de la ciudad de Nueva York.
El desafío para la actriz es doble: interpretar a un niño sobre el escenario y hacerlo dentro de una historia ambientada en una época en la que la participación de las mujeres en el ámbito laboral estaba muy limitada. Ese contraste, dijo, forma parte de lo que hace particular al montaje dentro de la escena Off-Broadway, el circuito neoyorquino de salas de aforo intermedio que funciona como antesala del teatro comercial de Broadway.
La responsabilidad de capitana de baile llegó durante el propio proceso de montaje, que se completó en un plazo breve según los estándares a los que estaba acostumbrada la actriz. En ese periodo, el elenco debió aprender canciones, diálogos, coreografías y movimientos escénicos antes de que la producción pasara a la fase técnica en el teatro. La velocidad de esos procesos, señaló, constituye una de las principales diferencias respecto a su experiencia previa en Panamá, donde los tiempos de preparación suelen ser más extensos.
Como capitana de baile, su función consiste en velar por que las coreografías y los movimientos escénicos se mantengan fieles a la concepción original una vez que los directores y la coreógrafa dejan de asistir diariamente a las funciones. "Te tienes que aprender todo el show, todo. Aunque tú no salgas en esa escena, te lo tienes que saber", explicó la actriz sobre las exigencias del cargo.
Formar parte de una producción Off-Broadway representa, para Pérez Davis, un paso más hacia la meta que mantiene desde aquella primera visita a Nueva York. "Es un gran sueño y un paso más para llegar a ese sueño de estar en Broadway", expresó sobre sus aspiraciones profesionales.
Su proyección, sin embargo, no se limita a la escena estadounidense. Pérez Davis manifestó su intención de seguir acumulando experiencia profesional y de, eventualmente, regresar a Panamá con ese aprendizaje. "Quiero llegar a ese momento de decir: 'estuve en Broadway' y después agarrar toda esa experiencia y poder regresar a Panamá y hacer que el teatro musical allá también crezca un montón", señaló.
La actriz considera que el teatro musical panameño ha crecido durante los últimos años, con una mayor cantidad de producciones y nuevas generaciones interesadas en las artes escénicas. Ese diagnóstico coincide con la trayectoria de figuras panameñas que en las últimas décadas han buscado proyección internacional en escenarios de Estados Unidos, un recorrido que suele combinar la formación fuera del país con el eventual retorno para nutrir la escena local.
El siguiente hito de Pérez Davis pasa por completar su periodo de prácticas profesionales y sostener su participación en Brooklyn's Bridge, mientras mantiene abierta la posibilidad de vincularse a nuevos proyectos en Nueva York. Su aspiración declarada, según sus propias palabras, es alcanzar un montaje de Broadway antes de trasladar la experiencia acumulada a Panamá para contribuir al desarrollo del teatro musical en el país.