El muelle, desde donde zarpan las embarcaciones hacia Barú y el archipiélago de Rosario, es uno de los sitios con mayor congestión de visitantes durante el día. La aglomeración, según la modalidad descrita en el reporte, facilita el abordaje directo a la víctima y dificulta tanto su reacción como la intervención de terceros.
El Centro Histórico de Cartagena, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984, concentra buena parte de la actividad turística de la ciudad y, con ella, los reportes de inseguridad que recogen las autoridades locales. El sector amurallado combina alta densidad peatonal, comercio informal y un flujo constante de visitantes extranjeros.
La recuperación del objeto representa un desenlace poco frecuente frente al patrón habitual de estos hechos, en los que lo sustraído rara vez se recupera una vez el agresor se mezcla entre la gente o huye del lugar.
La seguridad turística en Cartagena ha sido motivo de atención recurrente para la Alcaldía Distrital y para gremios del sector hotelero, que en distintos momentos han anunciado refuerzos de pie de fuerza y cámaras de videovigilancia en el sector amurallado. La ciudad figura entre los principales destinos del país, junto con el Eje Cafetero y San Andrés, archipiélago mencionado recientemente a propósito de las líneas de base que el Gobierno Nacional firmará el 30 de noviembre.
La Policía de Turismo mantiene presencia reforzada en el casco amurallado, donde el hurto al paso a visitantes es una de las modalidades más reportadas por el valor de los objetos que portan: celulares, joyas y cámaras fotográficas.
