Según el relato de Berrío, el primero en acercarse fue el volante brasileño Casemiro, quien mencionó el gesto solidario de Atlético Nacional con el Chapecoense, equipo brasileño que había perdido a buena parte de su plantilla en un accidente aéreo en noviembre de 2016, poco antes de disputar la final de la Copa Sudamericana. «Se me acercó Casemiro, y me dice: ‘Felicitaciones por el tercer lugar, lo que hicieron y lo bien que juegan’. Y mencionó lo de Chapecoense, el gesto y todo», contó el exdelantero.
Después llegó el portugués hasta donde estaba la delegación paisa. De acuerdo con Berrío, Cristiano Ronaldo lamentó no haberse cruzado con los colombianos en la definición del título.
«Cuando llega Cristiano a donde nosotros y dijo: ‘Felicitaciones, una lástima no haber jugado contra ustedes’. Pensábamos que la final iba a ser con ustedes, hubiese sido más emocionante», relató Orlando Berrío, exjugador de Atlético Nacional, en el podcast La Jotadera.
El hoy jugador del Al-Nassr de Arabia Saudita quedó, para entonces, como el mejor futbolista del mundo tras el título continental y mundial del Real Madrid. Al escuchar sus palabras, Berrío reconoció que se le acentuó la frustración por no haber alcanzado la final: «Cuando él dijo eso. se me arrugó», confesó en el mismo espacio.
El exdelantero describió además la indecisión que lo asaltó mientras el portugués seguía hablando y los aficionados se agolpaban para pedirle fotografías.
«Me dio como esa impotencia. Y Cristiano se quedó hablando, la gente se acercaba para pedirle fotos y él seguía ahí hablando. Yo pensaba: ‘¿Será que le pido una foto o será que daño el momento aquí?’», relató Berrío.
Finalmente optó por no pedirle la fotografía al astro portugués, una decisión que luego comentó con su esposa, quien lo cuestionó por no haberla aprovechado. «Sentí que el momento fue tan enriquecedor, que si yo le hubiese pedido la foto la hubiera embarrado», complementó el exdelantero al cerrar su relato.
El episodio remite a una de las mejores campañas internacionales del fútbol colombiano: en 2016 Atlético Nacional ganó la Copa Libertadores —la segunda de su historia, tras la de 1989, primer título continental conseguido por un club del país— y accedió al Mundial de Clubes, donde cayó en semifinales y disputó el tercer puesto. Aquel plantel es también el que renunció a disputar la final de la Sudamericana y pidió que el trofeo se entregara al Chapecoense.
El recuerdo vuelve a la conversación futbolera diez años después, mientras el club antioqueño sigue en el centro del mercado: la institución espera recibir unos 12,4 millones de euros por Viveros, Parra y Rengifo.



