La fotografía que muestra su llegada al Valle del Cauca es, según sus allegados, el último registro conocido de su paradero. A partir de ese envío, la familia perdió todo contacto con ella, de acuerdo con el relato de su hermana, único testimonio disponible sobre el caso.
El trabajo de protocolo en una ciudad distinta a la de residencia es habitual en el gremio, que se desplaza a eventos corporativos, ferias y actividades comerciales en distintas capitales del país. La ausencia de reportes posteriores a la llegada a Cali llevó a la familia a alertar sobre su posible desaparición.
Ante una denuncia de este tipo, el ordenamiento colombiano contempla la activación del mecanismo de búsqueda urgente previsto en la Ley 971 de 2005, que obliga a las autoridades a iniciar de inmediato las diligencias de localización sin necesidad de que transcurra un plazo mínimo. El mecanismo involucra a la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y, cuando aplica, al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Bogotá y Cali están conectadas por una de las rutas aéreas y terrestres más transitadas del país, que concentra buena parte de los desplazamientos laborales de trabajadores independientes y del sector de eventos. Es un segmento donde la informalidad contractual dificulta en ocasiones el seguimiento de itinerarios y contactos durante los viajes.
La información disponible se limita al relato familiar y a la fotografía que la joven envió al llegar al Valle del Cauca, sin que se conozcan pronunciamientos oficiales sobre el estado de la búsqueda.
