La decisión se tomó mediante una votación a mano alzada entre las y los manifestantes, quienes acordaron además la toma parcial de cada una de las 37 secciones sindicales del instituto, una por semana.
"Los edificios de los sindicatos son de los trabajadores. Vamos a tomar una sección sindical cada semana hasta que caiga y poner al servicio de los trabajadores. Esos cabrones no han pisado un hospital en este siglo", señalaron los manifestantes.
Los trabajadores reiteraron su rechazo al aumento salarial propuesto por el director general del IMSS, Zoé Robledo, y reafirmaron la convocatoria a una marcha nacional para el viernes 30 de octubre, seguida de una asamblea al día siguiente. El movimiento se suma a jornadas de protesta de empleados del instituto en distintos estados del país contra la propuesta salarial del organismo.

