Antes de convertirse en una de las voces más reconocibles de la canción de autor en castellano y catalán, Serrat siguió un itinerario académico alejado por completo de los escenarios. Nacido el 27 de diciembre de 1943 en el barrio barcelonés de El Poble-sec, pasó por la Universidad Laboral de Tarragona, donde cursó el bachillerato laboral superior de tornero, antes de orientarse hacia la agricultura.
«Yo estudié para perito agrícola y fui premio extraordinario en la primera promoción», recordó el propio Serrat en esa entrevista. El reconocimiento no fue casual: pese a haberse criado en un entorno industrial y conocer el campo solo por los veranos pasados en Viana, obtuvo el premio extraordinario de su promoción de Agricultura, una disciplina de la que terminaría alejándose con los años.
Su formación continuó después por la Biología, carrera que cursaba por libre en Barcelona cuando comenzó a trabajar como becario en el Centro Pirenaico de Biología Experimental de Jaca, fundado en 1963 y vinculado al CSIC. Allí percibió, en sus propias palabras, un sueldo «muy escaso», compatibilizado con sus estudios universitarios.
«Tuve la suerte de tener grandes maestros en esa época», señaló Joan Manuel Serrat al recordar su paso por el centro pirenaico.
Durante aquella etapa participó en trabajos de campo relacionados con la zoología, la botánica y la explotación ganadera en zonas como el Valle de Arán, cuyos datos eran empleados después por catedráticos universitarios en sus investigaciones. Sobre el valor de aquella formación técnica, Serrat marcó una distinción: «La universidad te marca y te deja unos conocimientos», aunque matizó que una profesión solo se aprende de verdad ejerciéndola, algo que él nunca llegó a hacer en el terreno agrícola.
El cambio de rumbo se fraguó mientras aquella carrera científica seguía en marcha. Serrat empezó a frecuentar Radioscope, el programa de Salvador Escamilla en Radio Barcelona, donde presentó sus primeras composiciones. Durante un tiempo intentó sostener ambas facetas: en tercero de Biología seguía como becario en Jaca y estudiante por libre en Barcelona mientras ya grababa sus primeros discos.
El punto de inflexión llegó con su tercer disco, grabado en catalán, que alcanzó el número uno en España y volvió inviable compaginar la actividad académica con la creciente demanda artística. Serrat optó finalmente por la música, una decisión que décadas después lo convertiría en una de las figuras más reconocidas internacionalmente de la canción de autor en español. Su trayectoria de becario entre el campo y el laboratorio recuerda a la de otros itinerarios científicos truncados por vocaciones ajenas, como los que la ciencia recoge en estudios recientes sobre comportamiento y formación.
Su retirada de los escenarios en 2022 cerró una trayectoria de más de medio siglo, aunque su repertorio mantiene una presencia constante en plataformas digitales y emisoras de radio. El recuerdo de sus años como becario ofrece ahora una perspectiva poco conocida de su juventud: la de un futuro científico que, entre prácticas de campo y un sueldo modesto, descubrió que su vocación estaba en otro lugar.