|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

León XIV visita Brians el 10 de junio, primera cárcel española en recibir a un papa

Ochenta internos del complejo penitenciario participarán en un acto de veinte minutos antes de que el Pontífice continúe hacia la abadía de Montserrat.

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
Comentarios

El papa León XIV hará escala el próximo 10 de junio en el centro penitenciario de Brians 1, ubicado entre Barcelona y Montserrat, durante su viaje apostólico a España. Será la primera vez que un pontífice pise una cárcel española, y la segunda de su papado tras la visita a la prisión de Bata, en Guinea Ecuatorial, en abril de 2025.

Una parada gestada en los márgenes de la agenda oficial La incorporación de Brians al itinerario pontificio no figuraba en los planes iniciales del viaje. Según fuentes del Departament de Justícia de la Generalitat, la posibilidad surgió durante una reunión de trabajo celebrada en el Palau de la Generalitat para coordinar la logística del desplazamiento. Fue en una conversación informal entre el conseller de Justícia, Ramon Espadaler, el obispo de Sant Feliu de Llobregat, Xabier Gómez, y el coordinador de los traslados pontificios, José Nahúm Jairo Salas, cuando la idea tomó forma concreta.

El antecedente inmediato fue una audiencia privada celebrada en octubre de 2025, en la que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el propio Espadaler visitaron al Pontífice en el Vaticano. En ese encuentro le entregaron una estola tejida por internas del centro Wad-Ras. Según el conseller, León XIV mostró en esa reunión un interés explícito por conocer a las mujeres privadas de libertad que habían elaborado el regalo. La invitación formal, sin embargo, hubo de esperar a que los técnicos de ambas partes la articularan dentro de la agenda.

La elección de Brians: geografía como argumento La selección de Brians 1 no obedeció a criterios pastorales exclusivos, sino también a una razón de orden práctico: el complejo penitenciario se encuentra en el término municipal de Sant Esteve Sesrovires, a escasos kilómetros de la autopista AP-2, eje natural del trayecto entre Barcelona y el monasterio de Montserrat. Insertar una parada en ese punto no requería una desviación significativa del recorrido, lo que facilitó su inclusión sin alterar los tiempos del resto de la jornada.

El complejo Brians agrupa dos establecimientos penitenciarios —Brians 1 y Brians 2— con una capacidad conjunta que lo convierte en uno de los recintos carcelarios más grandes de Cataluña. La gestión de los centros penitenciarios catalanes corresponde a la Generalitat desde la transferencia de competencias en materia de ejecución penal producida en 1984, en virtud del Estatuto de Autonomía de 1979. Es, por tanto, la administración autonómica la que ha actuado como interlocutora principal con el Vaticano en la organización de este acto, a diferencia de lo que habría ocurrido en cualquier otra comunidad autónoma, donde la interlocución habría correspondido al Ministerio del Interior a través de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.

El protocolo de selección: eucaristía habitual como criterio El párroco de Brians 1 para la población reclusa masculina, Jesús Bel, ha explicado que no se realizó ningún proceso de selección ad hoc para determinar quiénes asistirían al acto. El criterio fue exclusivamente la participación previa en las celebraciones eucarísticas de sábados y domingos que la pastoral penitenciaria organiza regularmente en el centro. Los internos intereados formalizaron su solicitud mediante el mecanismo ordinario de instancia escrita, que queda registrada en un listado por razones de seguridad institucional.

Bel reconoció que, ante el anuncio de la visita del Papa, las peticiones de asistencia crecieron de forma exponencial, pero el cupo no se amplió. La razón no fue solo el aforo del teatro —bautizado con el nombre de la actriz Itziar Castro—, sino también el principio de que la presencia en el acto no debía constituir un privilegio extraordinario, sino el reconocimiento de una práctica religiosa preexistente. El párroco fue explícito al ser preguntado por si se había revisado el tipo de condena de los participantes: «Ni siquiera yo sé por qué están aquí. Nosotros, la pastoral penitenciaria, jamás preguntamos por el delito. Eso lo tiene que ver un juez; nosotros venimos a encontrar personas».

En total, el acto reunirá a 58 hombres procedentes de Brians 1 y Brians 2, y a 22 mujeres de Brians 1 y Wad-Ras, además de una veintena de funcionarios. La pastoral penitenciaria en España está regulada por el artículo 230 del Reglamento Penitenciario de 1996 —Real Decreto 190/1996—, que garantiza a los internos el derecho a recibir asistencia religiosa de la confesión de su elección y reconoce la labor de los capellanes como parte de la oferta asistencial del sistema.

Montserrat y Elisabet: dos trayectorias ante el mismo acto Dos reclusas de Brians 1 intervendrán en el acto tomando la palabra ante el Pontífice. Una de ellas es Montserrat, nacida en Barcelona, que hasta su ingreso en prisión se declaraba no creyente. Según su propio relato, fue el contacto con el capellán del centro, Jesús Roy, lo que transformó su relación con la fe. Asiste desde entonces a misa cada semana y describe su conversión como un proceso lento y costoso. El capellán Roy fue quien la señaló como una de las dos portavoces para el encuentro con León XIV.

La segunda interna que estará presente en el acto, aunque sin tomar la palabra directamente ante el Papa, es Elisabet, natural de Igualada. Hija de un pastor evangélico, se define como creyente desde la infancia y pertenece a la comunidad gitana. Su condena está próxima a concluir. Ambas mujeres representan, en la narrativa que la pastoral penitenciaria ha construido en torno al acto, dos itinerarios distintos hacia la fe dentro del mismo sistema de encierro: la conversión tardía y la tradición heredada.

La selección de Montserrat como una de las dos portavoces implica que dirigirá unas palabras al Papa durante los veinte minutos del encuentro. El contenido de esa intervención no ha trascendido públicamente. Ella misma ha indicado que no ha compartido con sus compañeras de módulo el hecho de que vaya a hablar con el Pontífice. Lo que sí ha anticipado es la intención de transmitirle gratitud por el cambio que, a su juicio, ha experimentado su vida desde que la fe ocupa un lugar central en ella.

Un precedente en el papado: la cárcel de Bata, en Guinea Ecuatorial La visita a Brians no es la primera vez que León XIV entra en un establecimiento penitenciario. En abril de 2025, durante su viaje apostólico a Guinea Ecuatorial, el Pontífice visitó la cárcel de Bata, en una escala que también combinó el encuentro con reclusos con una agenda más amplia de actos institucionales y religiosos. Aquel precedente estableció una pauta que ahora se replica en España: la inclusión de una parada carcelaria como gesto simbólico explícito hacia quienes el propio León XIV ha situado en el centro de su discurso sobre la misericordia.

En términos históricos más amplios, las visitas papales a cárceles han sido escasas pero de notable impacto simbólico. Juan Pablo II visitó la cárcel romana de Rebibbia en 1983 para encontrarse personalmente con Mehmet Ali Ağca, quien atentó contra su vida en 1981. Francisco, por su parte, convirtió la visita a centros penitenciarios en un rasgo recurrente de su pontificado, con paradas en Rebibbia, en Filadelfia durante la Jornada Mundial de la Familia de 2015, y en diversas prisiones latinoamericanas durante sus viajes apostólicos. Que León XIV haya incorporado este gesto desde etapas tempranas de su papado indica una continuidad con esa línea.

El acto: veinte minutos, un canto y una cerámica El programa previsto para la visita a Brians es deliberadamente austero. Comenzará con un canto de bienvenida interpretado por los propios internos. A continuación tomarán la palabra el delegado diocesano de la pastoral penitenciaria y dos de las reclusas, entre ellas Montserrat. León XIV cerrará el encuentro antes de que los presos entonen el Virolai, himno mariano vinculado a la Virgen de Montserrat, tras el cual el Pontífice emprenderá el trayecto hacia la abadía benedictina.

Los internos obsequiarán al Papa con dos objetos elaborados en los propios talleres de la prisión: un plato de cerámica decorado con una paloma —símbolo convencionalmente asociado a la libertad y a la paz— y una carta que incluye un versículo del Evangelio de Mateo: «Estuve en prisión y me visitasteis». La cita corresponde al capítulo 25, versículo 36, y forma parte del pasaje conocido como el Juicio de las Naciones, un texto de referencia en la doctrina social de la Iglesia sobre la atención a los marginados.

Próximos hitos: del teatro de Brians al monasterio Tras el acto en Brians, la agenda del 10 de junio lleva al Pontífice directamente a la abadía de Montserrat, uno de los principales destinos simbólicos del viaje apostólico a España. La visita al monasterio benedictino, enclavado en la montaña homónima en el municipio de Monistrol de Montserrat, constituye el núcleo devocional de la jornada. La abadía alberga la imagen de la Moreneta, patrona de Cataluña, y tiene una dimensión tanto religiosa como identitaria que la convierte en una parada con resonancia más allá del ámbito estrictamente eclesial. Para las instituciones catalanas que han impulsado la inclusión de Brians en el itinerario, la secuencia —cárcel, luego santuario— no es accidental: sitúa la misericordia penitenciaria como preludio del acto mariano, dotando de coherencia narrativa a una jornada que, de otro modo, habría sido leída únicamente en clave devocional.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Cultura →Ribeira, el pueblo gallego de Ana Peleteiro, une pesca, el Dolmen de Axeitos y dunas
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo