La música latina alcanzó el 9.1% de los ingresos totales de la música grabada en Estados Unidos durante el periodo, con aumentos en múltiples formatos de consumo, detalló la organización. El streaming se mantuvo como el motor principal, al aportar el 96% de los ingresos del género, mientras que las ventas de vinilos se triplicaron respecto al año anterior.
La RIAA vinculó la expansión del género con la exposición de artistas latinos en escenarios de alcance global. El comunicado cita como ejemplos la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl y el tema de Shakira junto a Burna Boy para la Copa Mundial, eventos que, según la organización, ampliaron el descubrimiento del género entre audiencias que antes no consumían música en español de forma habitual.
"Ya sea que su primera experiencia sea una actuación icónica, como la de Bad Bunny en el Super Bowl o el himno de Shakira y Burna Boy para la Copa Mundial, una lista de reproducción compartida o la colección de vinilos de un amigo, hoy hay más formas que nunca de descubrir y disfrutar la música latina", afirmó Rafael Fernández Jr., vicepresidente sénior de Políticas Públicas Estatales y Música Latina de la RIAA.
Los $542 millones no constituyen un pico aislado, sino la continuación de una tendencia que la RIAA documenta semestre tras semestre: el registro encadena el decimotercer récord semestral consecutivo, un patrón que la organización interpreta como evidencia de que el consumo de música latina en Estados Unidos dejó de ser un fenómeno de nicho para consolidarse como una de las corrientes de mayor crecimiento de la industria discográfica estadounidense.
La proyección internacional de artistas latinoamericanos en plataformas de streaming y en eventos de audiencia masiva ha ido de la mano con una mayor presencia de sellos discográficos, giras y colaboraciones con figuras de otros géneros, lo que la RIAA relaciona directamente con la diversificación de los públicos que hoy consumen el género.
Para Panamá, el crecimiento tiene una lectura regional. El istmo es cuna del reggae en español desde la década de 1980, con figuras como El General que abrieron paso a exponentes actuales de la música urbana que han encontrado en plataformas digitales una vía de proyección hacia audiencias hispanas de Estados Unidos. El comunicado de la RIAA no desglosa cifras por nacionalidad de los artistas ni por país de origen dentro del conjunto latino.
La medición de la RIAA se apoya de forma abrumadora en el consumo digital, en un mercado que la propia industria describe como reconfigurado por las plataformas de reproducción por suscripción. Ese peso del streaming convive con un repunte de los formatos físicos que la organización atribuye al interés de coleccionistas y nuevos seguidores, según el comunicado.
La RIAA no cifró en su comunicado una previsión para la segunda mitad de 2026, pero remarcó que la tendencia de descubrimiento a través de listas de reproducción compartidas y colecciones físicas sigue reforzando lo que describe como un impulso sostenido del género en el mercado estadounidense.
