El vestido, de cuello a la caja, manga francesa, cintura entallada y falda midi de corte evasé, pasó esta vez sin el abrigo gris con flores de Carolina Herrera con el que se presentó en su estreno asiático. Las temperaturas más suaves de la jornada permitieron que el diseño luciera sin cobertura adicional, lo que dejó a la vista por completo la silueta que lo caracteriza.
Letizia completó el conjunto con un broche de diamantes y perlas vinculado a Victoria Eugenia, la misma joya que ya había lucido en la Pascua Militar de 2019. A ella sumó unos pendientes largos de perlas, un complemento que aportó continuidad y equilibrio al estilismo.
La celebración del 12 de octubre mantiene cada año un protocolo fijo que combina el desfile militar, el homenaje a la Bandera y la recepción posterior en el Palacio Real. En ese marco, el estilismo de la reina se ha convertido en un elemento recurrente de seguimiento mediático, al margen del contenido institucional del acto.
La elección del rosa pastel se aparta de los tonos más habituales en estas citas, donde suelen predominar el rojo y el azul marino. El color, en su versión empolvada, ofrece una lectura distinta: la de una tonalidad que mantiene la solemnidad del acto sin recurrir a los códigos cromáticos más directos.
Esta tendencia tiene reflejo en el mercado de la moda, donde firmas como Zara y Mango ofrecen vestidos midi en tonalidades similares. Zara cuenta con dos modelos de esta inspiración: uno con cuello subido y lazada, tejido de hilatura de algodón y bajo evasé, y otro con escote en pico, manga corta y cinturón a juego que marca la cintura. Mango propone un vestido de tejido fluido y efecto arrugado en un rosa más intenso, de corte asimétrico y tirantes finos.
El estilismo de la reina coincide con una jornada marcada también por la disputa política en torno a la fecha, después de que Sánchez difundiera un vídeo del 12-O que apela al «derecho a poder vivir en tu casa», en un día que concentra tanto los actos institucionales como el debate público sobre su significado.
El vestido de The 2nd Skin Co. se suma al catálogo de piezas que la reina ha repetido en distintas citas oficiales a lo largo de los últimos años. La combinación con joyas de valor histórico, como el broche vinculado a Victoria Eugenia, estrenado en la Pascua Militar de 2019, refuerza ese patrón de continuidad en el vestuario institucional frente al recambio de prendas en cada aparición pública.

