Kim cruzó el puente recién terminado entre ambos países, según el Ministerio de Unificación de Corea del Sur —encargado de los asuntos relacionados con el Norte— y la agencia estatal china Xinhua. En Dandong lo recibió Wang Huning, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista de China, uno de los siete dirigentes de mayor rango del aparato chino. Ambos recorrieron una fábrica de automóviles antes de que Wang acompañara al visitante de vuelta al puente para despedirlo.
La agencia japonesa Kyodo informó previamente, citando fuentes diplomáticas sin identificar, que las autoridades chinas impusieron restricciones estrictas al tránsito en zonas de Dandong y bloquearon la reservación de habitaciones de hotel en esa área durante los días previos. La televisora japonesa TBS difundió imágenes de lo que describió como la probable caravana de Kim, con una limusina negra escoltada por banderas norcoreanas.
Durante el encuentro, Kim manifestó la disposición de su país a estrechar la relación bilateral, en una visita que según Xinhua buscaba también recordar a los "mártires" de la Guerra de Corea.
"Está listo para trabajar con China para llevar adelante su amistad histórica y ampliar la cooperación práctica, dando así beneficios tangibles a los pueblos de ambos países", declaró Kim Jong Un, líder de Corea del Norte, según recogió la agencia estatal china Xinhua.
La prensa estatal norcoreana no reportó la visita, una práctica habitual en los desplazamientos de Kim al extranjero, que suelen difundirse solo después de que el líder regresa a Pyongyang. La oficina de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de China tampoco confirmó públicamente el encuentro.
El Nuevo Puente del Río Yalu, inaugurado este mes, fue descrito por especialistas citados en la cobertura periodística como un símbolo del estrechamiento de lazos entre Pyongyang y Beijing. La infraestructura permitiría tráfico en ambos sentidos las 24 horas del día, incluido el paso de contenedores y camiones de carga pesada, lo que ampliaría la capacidad comercial respecto al cruce anterior. China es el principal aliado tradicional de Corea del Norte y su salvavidas económico.
Sexta visita de Kim a China desde 2011
Esta es la sexta visita de Kim a China desde que asumió el poder a finales de 2011, tras la muerte de su padre, Kim Jong Il. El viaje ocurre días antes del aniversario, el 25 de octubre, de la primera gran victoria china en la Guerra de Corea, cuando las tropas chinas cruzaron el río Yalu hacia territorio norcoreano en octubre de 1950.
La Guerra de Corea comenzó con el ataque sorpresa del Norte al Sur en junio de 1950, lo que llevó a una coalición liderada por Naciones Unidas y encabezada por Estados Unidos a intervenir y revertir el avance norcoreano. Pyongyang recibió entonces el respaldo principal de fuerzas chinas, con apoyo aéreo de la entonces Unión Soviética, hasta que un armisticio firmado en 1953 dejó a la península dividida y, formalmente, aún en guerra.
El reequilibrio hacia Beijing tras priorizar a Moscú
El acercamiento actual con Beijing llega después de que Kim priorizara durante los últimos años los vínculos con Rusia, a la que ha enviado miles de soldados y armamento convencional para apoyar la ofensiva del presidente Vladímir Putin en Ucrania, presuntamente a cambio de asistencia militar y económica. El reequilibrio hacia China sugiere un intento de diversificar los apoyos de Pyongyang sin renunciar al eje con Moscú, en un marco en el que ambas potencias comparten el interés de contener la influencia de Washington en el Pacífico.
El acercamiento se inscribe en un ciclo de creciente tensión en la región: Corea del Norte ha intensificado sus ensayos de misiles y su retórica contra Seúl y Washington, mientras busca sostener su aislamiento frente a las sanciones internacionales impuestas por su programa nuclear. La Fiscalía de EU y otros poderes occidentales mantienen el pulso con los regímenes que, como el norcoreano, se posicionan en el bloque alineado con Beijing y Moscú.
Kim ha sostenido en ocasiones anteriores que su país se encuentra en una confrontación de largo plazo con Estados Unidos y sus aliados, a la que ha calificado como una "nueva Guerra Fría". La visita a Dandong, documentada por el Ministerio de Unificación surcoreano y por Xinhua, se enmarca en ese discurso.
La inauguración del puente y el viaje coinciden con el aniversario, el 25 de octubre, de la intervención militar china de 1950, el episodio que selló la alianza histórica entre Pyongyang y Beijing que Kim buscó reafirmar este sábado.


