La propuesta de electrificar la totalidad de la red antes de que concluya la década implica, según el dirigente de la AMTM, un rediseño financiero del sistema que va más allá de la compra de unidades nuevas. Rosales subrayó que sin una actualización de las tarifas el mantenimiento de la flota corre el riesgo de quedar desatendido, un problema que ubicó como estructural para el transporte público capitalino.
Rosales explicó que la ecuación tarifaria actual no sostiene por sí sola un esquema de electrificación de esa magnitud. Una tarifa técnica —la que cubriría el costo real del servicio sin subsidio— se ubicaría, según su cálculo, entre 13 y 14 pesos, una cifra que consideró inviable para los usuarios del sistema.
"Una tarifa técnica es muy complicada, porque te digo, costaría 13-14 pesos y la gente no estaría dispuesta a pagar. Pero si tú tienes una tarifa de 10 pesos, y tienes un subsidio por parte de la autoridad, eso te hace más viable el proyecto. Yo creo que la gente sí está de acuerdo en pagar más cuando tienes un servicio diferenciado", abundó Nicolás Rosales, presidente de la AMTM.
Frente a ese escenario, el dirigente planteó mantener una tarifa de 10 pesos acompañada de un subsidio público ampliado, lo que a su juicio haría financieramente sostenible la transición sin trasladar el costo completo al usuario. El mantenimiento, insistió, es la primera partida que se resiente cuando los ingresos por tarifa no alcanzan.
"Para poder tener una visión a largo plazo, sí tenemos que invertir y tenemos que tener sistemas tarifarios más actualizados que te permitan mayor mantenimiento, porque un tema fundamental es cuando no te alcanza para el mantenimiento. Donde sí vamos a afectar, donde no invertimos para transporte público cuando no te alcanza la tarifa, es en el mantenimiento", explicó Rosales.
Para el presidente de la AMTM, el primer obstáculo concreto se localiza en la Línea 1 del Metrobús, donde deberán sustituirse más de 180 unidades. "El gran reto es ahora para la Línea 1, porque habrá que cambiar más de 180 unidades", señaló, en referencia al tramo inaugural de la red, que entró en operación en 2005 sobre avenida Insurgentes y concentra buena parte de la demanda diaria del sistema.
El dirigente planteó además diseñar apoyos específicos para la chatarrización de los autobuses que salgan de circulación conforme avance la renovación, de manera que los recursos liberados por ese proceso puedan reorientarse hacia la adquisición de nuevas unidades eléctricas. Calificó la meta de electrificación total como un objetivo ambicioso que debe desarrollarse con cautela, en particular por las exigencias de generación eléctrica y la infraestructura de carga que impone operar una flota de ese tamaño.
La operación del Metrobús no está exenta de riesgos físicos sobre su propia estructura: en meses recientes un tráiler golpeó y dobló el techo de una estación de la Línea 2, un antecedente de la vulnerabilidad de la infraestructura elevada. La discusión tarifaria que ahora abre la AMTM se suma a otros frentes abiertos en la capital, donde el sistema de justicia local también atiende casos de alto perfil como la reclasificación a lesiones calificadas del ataque a una recepcionista en Santa Fe.
El planteamiento de Rosales llega sin que el gobierno capitalino haya detallado el esquema de financiamiento de la electrificación. La tarifa vigente del Metrobús es de 6 pesos, por debajo tanto de los 10 pesos que propone el dirigente con subsidio como de los 13 a 14 pesos que calcula para una tarifa técnica sin apoyo público.


