La cifra de heridos superó este viernes los 65 reportados en el corte anterior, cuando el centro de coordinación de emergencias de Nagqu había informado de 11 personas en estado grave y más de 300 viviendas dañadas o destruidas. Tras labores de búsqueda y recuento casa por casa durante la madrugada, las autoridades locales no habían reportado desaparecidos hasta el momento.
El Ejército chino movilizó a más de 400 militares y milicianos hasta las 17:00 hora local, que realizaron reconocimientos aéreos con dos drones sobre varias aldeas de la zona afectada. El Ministerio de Gestión de Emergencias elevó este viernes la respuesta nacional del nivel cuatro al tres, dentro de una escala de cuatro niveles donde el uno representa la máxima gravedad.
El personal de socorro se organizó en grupos de búsqueda y rescate, atención médica, reubicación y suministros, según Xinhua, que describió el operativo en una sola frase.
"Todos los aspectos de la respuesta avanzan de forma eficaz y ordenada", informó la agencia estatal de noticias Xinhua.
El presidente chino, Xi Jinping, instruyó concentrar los esfuerzos en la búsqueda de sobrevivientes, la atención a los heridos, el alojamiento de los damnificados y la reparación de infraestructura dañada, de acuerdo con Xinhua. El mandatario advirtió sobre las dificultades que representan la elevada altitud de la región, las bajas temperaturas y el riesgo de réplicas para las labores de rescate.
El primer ministro Li Qiang pidió reforzar la vigilancia sísmica y prevenir desastres secundarios derivados del movimiento telúrico, en una región donde las temperaturas bajo cero complican tanto la localización de sobrevivientes como la atención a los evacuados que perdieron sus viviendas.
Una región de alta actividad sísmica
El sismo ocurrió a las 22:33 hora local del jueves, con una profundidad de diez kilómetros, según el Centro de Redes Sismológicas de China. La meseta tibetana es una de las zonas de mayor actividad sísmica del planeta debido a la colisión continua entre las placas india y euroasiática, un proceso geológico que también dio origen a la cordillera del Himalaya.
Expertos de la Administración Sismológica de China atribuyeron el terremoto a una fractura por extensión de la corteza terrestre, vinculada a esa actividad tectónica, y advirtieron sobre la posibilidad de nuevos temblores perceptibles en los próximos días. Hasta las 7:00 hora local de este viernes se habían registrado 413 réplicas, la mayor de magnitud 4.3, de acuerdo con la Red Sismológica de China.
En enero de 2025, un terremoto de magnitud 6.8 en el condado tibetano de Dingri causó al menos 126 muertos y daños materiales cuantiosos, según Xinhua. Ambos sismos se produjeron en la misma región del Tíbet, donde la combinación de alta sismicidad, altitud extrema y dispersión poblacional en aldeas remotas complica las labores de auxilio.
La meseta tibetana concentra una infraestructura limitada de comunicaciones y transporte, lo que obliga a las autoridades chinas a depender en buena medida de reconocimientos aéreos y del despliegue terrestre del Ejército para llegar a comunidades aisladas tras eventos sísmicos de esta magnitud.
El caso se suma a una serie reciente de movimientos telúricos de gran magnitud registrados en distintas partes del mundo, entre ellos un sismo de 7.7 que sacudió Panamá y generó pánico en su capital antes de que las autoridades levantaran la alerta de tsunami en el Pacífico.
Las autoridades chinas no reportaron hasta el corte de este viernes por la tarde un balance definitivo de daños materiales totales, mientras continúan las labores de recuento vivienda por vivienda en las zonas más afectadas por el sismo.
El Ministerio de Gestión de Emergencias mantiene el nivel tres de respuesta nacional mientras persista el riesgo de réplicas, de acuerdo con la escala de cuatro niveles vigente en el sistema de protección civil chino, que determina la magnitud de los recursos federales destinados a la atención del desastre.

