"Ella inició la conversación reclamándome, levantamos la voz en algún momento, las dos. Ella me reclamó porque la había acusado de traición a la patria", relató la presidenta en Palacio Nacional al detallar el encuentro, que calificó como tenso desde el primer intercambio.
"Yo le dije: 'no, tiene que investigarse, porque entraron agentes extranjeros a México sin permiso'. Cuando yo le dije: 'es que entraron agentes' ella me respondió: 'no fui yo, fue el exfiscal (César Jáuregui)'", reveló Claudia Sheinbaum, presidenta de México.
Según el relato presidencial, Campos Galván le informó que en Chihuahua habían detectado actos de corrupción cometidos por Jáuregui Moreno, entre ellos presunta propiedad de casinos, hallazgos que surgieron tras su remoción como fiscal estatal. Sheinbaum dijo haberle respondido que procediera, como correspondería a cualquier ciudadano ante indicios de ilegalidad, y cuestionó por qué no actuaba la fiscalía estatal.
Tras ese intercambio, la presidenta ofreció vincular el caso con la Fiscalía General de la República. La titular de la FGR, Ernestina Godoy, recibió posteriormente a la gobernadora y le solicitó información sobre las presuntas irregularidades atribuidas al exfiscal, quien actualmente enfrenta un proceso penal.
Versión de Maru Campos en Latinus
La gobernadora ofreció su propia versión del encuentro en una entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola, transmitida la noche del jueves por Latinus. Describió la reunión como "muy fuerte, muy tensa", con entre ocho y diez minutos de gritos entre ambas mandatarias, y rechazó que existiera algún pacto político para frenar investigaciones en su contra o para detener al exfiscal Jáuregui a cambio de librarla de un seguimiento penal.
"Sí, nos levantamos la voz. Y las dos nos levantamos la voz porque ella tenía un agravio por yo haber ingresado a los agentes norteamericanos a México, supuestamente; pero mi agravio era porque 19 veces consecutivas, en la más alta tribuna de este país, en la mañanera, se me acusó de traicionar a la patria", dijo María Eugenia Campos, gobernadora de Chihuahua.
Campos sostuvo que Sheinbaum le reprochó directamente haber permitido el ingreso de agentes estadounidenses "por la puerta de atrás", mientras que ella cuestionó la legalidad de señalarla por posible traición a la patria. La gobernadora recordó, además, que la presidenta le reprochó haber llamado a su gobierno "la Presidenta de la muerte", por lo que, según dijo, le ofreció una disculpa durante el encuentro.
Según el relato de Campos, la conversación incluyó también reclamos por la falta de apoyo federal en seguridad para la Sierra Tarahumara y señalamientos contra Ariadna Montiel, dirigenta nacional de Morena, a quien acusó de presuntos vínculos con el crimen organizado sin exhibir pruebas públicas. Sheinbaum defendió a Montiel, la calificó como una mujer honesta e insistió en que cualquier acusación de ese tipo debe sustentarse con evidencia; en su defensa, 17 precandidaturas estatales de Morena respaldaron a la dirigente con el argumento de que "ninguna calumnia puede borrar su trayectoria".
El episodio se inscribe en una larga tensión entre los gobiernos panistas de Chihuahua y el poder federal: en 2021, cuando aún era gobernador electo, el propio entorno de Campos enfrentó señalamientos de la entonces administración federal, y la relación entre la mandataria y el oficialismo morenista ha estado marcada por choques sobre seguridad fronteriza y colaboración con autoridades de EU.
Al cierre del encuentro, de acuerdo con la presidenta, Campos preguntó cómo continuaría la relación entre el gobierno federal y el estatal. "Le dije: 'de manera institucional, si tienes un tema de seguridad, puedes hablar con el secretario de Seguridad, si tienes un tema que tenga que ver con cualquier otro tema institucional entre el gobierno federal y el gobierno de Chihuahua, con la Secretaría de Gobernación, te ayudamos en todo lo que necesitas'", expresó Sheinbaum.


