La paradoja es de manual monetario: un crecimiento que sorprende al alza erosiona la narrativa de la brecha negativa del producto, esa holgura que permite recortar tasas sin temor a la inflación y que se sostiene mejor con una expansión tibia que con una vigorosa. El 0.9% del tercer trimestre, además, modera el ritmo frente al 1.4% del periodo abril-junio que reporta el propio Inegi.
Las actividades terciarias —servicios y comercio— crecieron 1.1% trimestral y 3.3% anual, arrastrando al resto de la economía casi en solitario. Las secundarias, que incluyen industria y manufacturas, avanzaron 0.8%, y las primarias, agricultura y ganadería, retrocedieron 0.4%. El retrato es el de una economía que camina con una sola pierna fuerte, mientras la manufactura orientada al consumo interno sigue débil, según advirtieron los analistas de Banamex liderados por Iván Arias.
El arrastre estadístico de Goldman Sachs
Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs, puso cifra al fenómeno desde Nueva York: "Con la estimación preliminar del tercer trimestre del 2026 y sin revisiones en los datos anteriores, el efecto de arrastre estadístico para el conjunto del año se situó en 1.8%". Buena parte del crecimiento anual ya está cocinado antes de que termine el año, sin que haga falta un desempeño extraordinario en el último trimestre.
El acumulado de enero a septiembre confirma la tendencia: 1.8% anual, muy por encima del 0.1% registrado en el mismo periodo de 2025, según Banamex. En nueve meses, con cifras originales, el avance fue de 1.9%, con las actividades terciarias como motor (2.2% acumulado), las primarias en 2.1% y las secundarias rezagadas en 1%. La recuperación mexicana de 2026 tiene más de comercio y servicios que de fábricas.
Marco Oviedo, estratega de inversiones para América Latina en XP Securities, conectó el dato con la política monetaria: si se mantiene el ritmo acelerado en el cuarto trimestre, dijo, se debilitará el argumento de holgura en la brecha del producto que ha sostenido Banco de México.
"El argumento sobre los ciclos distintos de México y Estados Unidos se debilita un poco y el recorte de la tasa se torna forzado", señaló Marco Oviedo, estratega de inversiones para América Latina en XP Securities.
En la misma línea, Andrés Abadía, de Pantheon Macroeconomics, matizó que "la resiliencia de la actividad reduce la urgencia de continuar la flexibilización monetaria, mientras la inflación persistente en servicios se mantiene y demanda cautela". El nudo es que un PIB que crece más de lo esperado le resta argumentos a Banxico para seguir abaratando el crédito, justo cuando la inversión privada mostraba señales de reactivación gracias a tasas reales menores, según el diagnóstico de Banamex.
Sincronía con EU, aún con matices
El tercer trimestre también dejó señales de mayor sincronía entre México y Estados Unidos, de la mano de las exportaciones de maquinaria y equipo, según coincidieron analistas de Banco Base y Monex. Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico de Monex, observó una relación importante entre el desempeño de ambas economías, con crecimientos similares, aunque advirtió que falta el dato desagregado para confirmar si la coincidencia se replica sector por sector. Gabriela Siller, de Banco Base, fue más cauta: el desacople, consideró, no ha quedado atrás, aunque la conexión con la economía estadounidense sigue siendo estrecha y vulnerable.
El consenso de Banamex, Banco Base, Goldman Sachs, Monex, Pantheon Macroeconomics y XP Securities proyecta un crecimiento cercano a 2% para el cierre de 2026. Sería, según recordó Oviedo, el mejor desempeño desde 2023, cuando el PIB avanzó 3.1%. La pregunta de fondo que debaten los analistas no es si México crece a mitad de ritmo que su vecino del norte, sino a qué precio monetario le saldrá haberlo hecho mejor de lo previsto.
