El recital arrancó con algo más de tres cuartos de hora de retraso respecto a la hora prevista, las 20:00 horas locales, según reportes de la prensa francesa. Dion abrió el repertorio con el tema "On ne change pas", momento en el que las lágrimas la traicionaron pese a haberse propuesto contenerlas. Eran, aseguró, "lágrimas de alegría".
"Hay algo que puedo decirles en tres palabras: yo estoy bien. He aprendido a vivir con esta fragilidad; al convivir con ella, la he domesticado y he decidido convertirla en una fuerza vital. Esta noche cantamos, bailamos y celebramos", dijo Céline Dion, según recogió Le Parisien.
El Síndrome de la Persona Rígida, la enfermedad neurológica que le fue diagnosticada, provoca espasmos musculares y ha obligado a la artista a someterse a terapias intensas para recuperar el control de sus músculos, incluidas tareas cotidianas como caminar. La afección también incide sobre sus cuerdas vocales, lo que había mantenido en suspenso su regreso a los grandes escenarios.
Durante las cerca de dos horas y cuarto de espectáculo hubo tropiezos, como un error en la interpretación de "The Chase" por el que la cantante pidió disculpas antes de retomar la actuación, y también pasajes de fuerza vocal con "I'm Alive". El repertorio incluyó clásicos como "My Heart Will Go On", "Power of Love", "Love Can Move Mountains" y "The Prayer", además de un homenaje a Maria Callas hacia el cierre.
La velada, con estilismo de la casa Dior —firma que ya la había vestido en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024—, reunió entre el público a figuras como Michelle Obama, los políticos franceses Édouard Philippe y Gabriel Attal, y personalidades de la cultura como la cantante Aya Nakamura y el actor Pio Marmaï. El regreso se enmarca en una temporada de peso para la música y la cultura en cartelera, como reflejó la reciente Feria del Libro de Panamá en Atlapa.
Nueve millones aspiraron a boletos
La venta de entradas, realizada en abril pasado con precios entre 89.50 y 298.50 euros, había generado ya una demanda inusual: cerca de nueve millones de personas se inscribieron para optar a los primeros boletos disponibles. La llegada de Dion a París reavivó ese fenómeno, con seguidores concentrados a diario frente a su hotel, donde la artista respondió con saludos y algún baile improvisado camino a los ensayos.
La agencia turística regional Choose Paris Region estima que la residencia artística de Dion —los primeros conciertos entre septiembre y octubre, más otros 10 programados para mayo de 2027— podría generar entre 500 y 800 millones de euros en actividad económica para la capital francesa, cifra que la consultora MKG eleva hasta 1,000 millones de euros, según recogió Le Monde. La ciudad respondió con estaciones de metro decoradas con la imagen de la artista y un karaoke multitudinario organizado por el ayuntamiento la víspera del primer recital.
La artista cerró la noche con una despedida breve. "Gracias por haber respondido a mi invitación. Los quiero, hasta pronto", dijo antes de abandonar el escenario del Plenitude Arena.