Entre los autores nacionales figuró Amílcar Gotti, quien presentó su novela 'Los secretos del acta', una obra de ficción histórica construida alrededor de uno de los documentos más relevantes de la historia panameña: el acta de independencia de 1903. La trama sigue a dos jóvenes que investigan pistas relacionadas con ese documento y recorren escenarios reales del país, en una narración que, según el autor, incorpora fotografías, mapas y documentos para acercar al lector a la investigación detrás de la historia.
Gotti explicó que la génesis del libro se remonta a la historia familiar: su tatarabuelo, Ernesto Gotti, fue —según señaló el autor— secretario del Consejo Municipal en 1903, año de la separación de Panamá de Colombia. Esa conexión personal con el episodio histórico funcionó como punto de partida para una investigación que mezcla archivo y ficción, un cruce de géneros que revisita los hechos fundacionales de la República desde una perspectiva narrativa distinta a la historiografía tradicional.
El proceso separatista del 3 de noviembre de 1903, cuando Panamá se constituyó en república independiente de Colombia, ha sido materia recurrente de la literatura nacional, desde crónicas y ensayos históricos hasta obras de ficción que buscan popularizar ese episodio entre las nuevas generaciones. La aparición de novelas como la de Gotti en un espacio masivo como la Feria del Libro reafirma el interés sostenido del público por revisitar los orígenes de la nación a través de formatos accesibles.
Entre los invitados extranjeros, Julián Vallejo presentó 'Los Arcángeles en el amor', un libro que explora la intersección entre espiritualidad y vínculos de pareja. Según explicó el autor, la obra parte de una pregunta central: si los arcángeles acompañan las necesidades humanas más profundas, cabría preguntarse si esa presencia puede extenderse también a dimensiones cotidianas como el amor y las relaciones.
Vallejo planteó que las relaciones de pareja que logran sostenerse en el tiempo suelen surgir entre personas diferentes que encuentran una forma de complementarse. El autor añadió que los conflictos dentro de una relación, lejos de representar únicamente un obstáculo, pueden convertirse en oportunidades de crecimiento y evolución personal. La literatura de autoayuda y espiritualidad ha consolidado un público fiel en el país, en paralelo al crecimiento de conferencias y talleres de desarrollo personal que suelen acompañar los eventos culturales de mayor convocatoria.
Crecimiento personal y visión empresarial
Otro de los espacios que concentró atención fue la conferencia 'Mentes que construyen: claves para el crecimiento personal y económico', que reunió a Kathe Loaiza, a Raúl Camacho y a Ana María Peláez. Los tres presentaron sus respectivos libros: Camacho con 'Clientología para gerentes virtuosos', Loaiza con 'Diario de gratitud de emociones y estrategia', y Peláez con 'El éxito también sonríe'. Durante el encuentro, conversaron sobre las decisiones que marcaron sus trayectorias y sobre la importancia de encontrar equilibrio entre los objetivos profesionales y el bienestar personal.
Camacho relató que emprender desde los 19 años fue una de las determinaciones más importantes de su vida, un camino que le permitió construir una empresa con más de tres décadas de trayectoria. 'Esa decisión muchas veces da miedo porque significa también tener muchísima responsabilidad, pero luego cuando tienes personal a tu cargo te das cuenta de que esa transformación comienza contigo y lograrlo alrededor es dando el ejemplo', explicó el coach. Subrayó, además, que el éxito no debe medirse únicamente desde la perspectiva económica, sino desde la abundancia y la capacidad de generar resultados con propósito.
Por su parte, Ana María Peláez relató que abandonar una carrera corporativa de 38 años para iniciar un nuevo camino profesional vinculado a sus sueños representó una de las decisiones de mayor impacto en su vida. 'Es un salto gigante de apostarle a lo que tú estás soñando, a creer en ti', señaló la autora, quien describió ese giro como una apuesta por reconciliar las metas laborales con la confianza personal.
La Feria Internacional del Libro de Panamá se ha consolidado en los últimos años como una de las citas culturales de mayor arraigo entre el público panameño, con una oferta que combina la venta directa de ejemplares con paneles, presentaciones y espacios de conversación entre autores y lectores. El centro de convenciones Atlapa, habitual sede de congresos y ferias en la ciudad de Panamá, se transformó durante cinco días en un recorrido de pasillos repletos de expositores.
La diversidad temática de esta edición —que combinó ficción histórica, espiritualidad y literatura de desarrollo personal— refleja una tendencia observada también en otras ferias del libro de América Latina, donde el público busca una oferta editorial que trascienda los géneros tradicionales y dialogue con inquietudes contemporáneas sobre identidad, bienestar y memoria histórica.
Los organizadores no han informado todavía sobre las cifras definitivas de asistencia ni sobre la fecha de la próxima edición, aunque la convocatoria de esta entrega reafirma el papel de la feria como plataforma tanto para autores consagrados como para nuevas voces de la escena literaria panameña e internacional.