El procedimiento se realizó en una habitación del establecimiento, donde los uniformados revisaron el mobiliario y encontraron las dos armas de fuego escondidas bajo el colchón. El hallazgo derivó en la captura inmediata del administrador, quien permanecerá vinculado al proceso penal que ahora adelanta la Fiscalía.
Hasta el momento, según la información divulgada por las autoridades, no se ha establecido quién era el propietario real de los revólveres ni si habrían sido utilizados previamente en otros hechos delictivos. Tampoco se ha precisado si las armas estaban cargadas o si contaban con algún permiso de porte.
Un elemento adicional llamó la atención durante el operativo: el motel continuaba prestando servicios pese a tener vigente una medida correctiva de suspensión de actividad económica por tres días. Esa disposición, según la información oficial, ya había sido notificada al establecimiento antes de la intervención policial.
El incumplimiento de la orden previa llevó a que las autoridades dispusieran una nueva medida, esta vez de mayor alcance: el cierre del negocio por 90 días. La decisión se suma a la captura del administrador y refuerza el expediente que ahora deberá evaluar la Fiscalía respecto a las responsabilidades derivadas tanto del hallazgo de armas como del desacato a la suspensión.
El administrador, por ahora en calidad de indiciado, deberá comparecer ante la autoridad judicial para la audiencia de legalización de captura, trámite en el que un juez de control de garantías determina si procede su imputación formal por el delito señalado. La defensa podrá presentar sus argumentos en esa instancia, conforme al procedimiento penal acusatorio previsto en la Ley 906 de 2004. El porte o tenencia ilegal de armas es un delito tipificado en el Código Penal colombiano.
El caso se inscribe en la cadena de operativos de control que la Policía desarrolla en el sur de Bogotá. En las últimas semanas, otras capturas en el país han estado marcadas por antecedentes internacionales, como la del hombre capturado en Floridablanca con circular azul de Interpol, que era buscado en la capital.
La Fiscalía deberá establecer el origen de los dos revólveres y las circunstancias en que fueron ocultados en el inmueble, un punto que las autoridades no han esclarecido públicamente. Mientras avanza esa línea investigativa, permanece abierta la pregunta sobre si las armas guardan relación con hechos delictivos previos en la zona, así como el destino del establecimiento una vez se cumpla el nuevo periodo de cierre ordenado tras el operativo.