Bukele explicó que los helicópteros de ataque salvadoreños arribaron a territorio haitiano el 29 de octubre, mientras que el informe cuestionado circuló un día antes, el 28 de octubre. El mandatario presentó ese desfase de fechas como argumento central para desacreditar el documento, al sostener que las aeronaves no habrían tenido margen temporal para ejecutar las acciones que se les atribuyen.
El presidente añadió que esas aeronaves no han realizado ninguna misión de vuelo hasta la fecha, lo que —según su versión— haría materialmente imposible la existencia de los ataques denunciados. Enmarcó el señalamiento dentro de lo que calificó como información falsa, atribuida a organizaciones no gubernamentales cuyo nombre no trascendió en su pronunciamiento.
El mandatario fue más allá del desmentido puntual y cuestionó la influencia de esas organizaciones sobre organismos internacionales, al considerar que sus reportes favorecen, en última instancia, los intereses de grupos criminales y cárteles que operan en Haití. El país caribeño enfrenta desde hace años una crisis de seguridad marcada por el control territorial de pandillas armadas sobre buena parte de la capital, Puerto Príncipe, y otras zonas del territorio.
La participación de personal y equipo militar salvadoreño en Haití se enmarca en los esfuerzos internacionales de apoyo a las fuerzas de seguridad haitianas, golpeadas por la fragmentación del Estado y el avance de estructuras pandilleriles tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021. El despliegue de helicópteros artillados constituye, según la cronología descrita por el propio Bukele, una capacidad reciente que apenas habría comenzado a operar en el terreno.
El Órgano Ejecutivo salvadoreño no detalló en esta ocasión el marco jurídico ni el acuerdo bilateral o multilateral bajo el cual se sostiene la presencia de tropas y aeronaves salvadoreñas en territorio haitiano. Este tipo de misiones suele requerir aval de la Asamblea Legislativa cuando implica el envío de contingentes armados al exterior, conforme a la Constitución de la República.
El episodio se produce en un contexto en el que Casa Presidencial ha mantenido una postura de confrontación directa con organizaciones no gubernamentales y organismos de derechos humanos, tanto en el plano doméstico —particularmente en torno al régimen de excepción vigente en el país desde 2022— como ahora en el ámbito de la cooperación internacional en seguridad.
Bukele presentó la cronología de llegada de los helicópteros y la ausencia de misiones operativas antes del 29 de octubre como la base de su rechazo al informe de las organizaciones señaladas.
