Brugada recordó que Galeano describió a Brasil como el país llamado a ser “el eje de la liberación o de la servidumbre de toda América Latina”, frase que la mandataria capitalina usó como marco para leer el resultado brasileño en clave continental y vincular la elección de Lula con los procesos políticos de otros países de la región, incluido México.
La publicación no se limitó a la felicitación protocolaria. Brugada enmarcó el triunfo de Lula en una disputa ideológica más amplia al señalar que, de la Ciudad de México a Brasil, los pueblos de la región levantan banderas de soberanía, democracia y justicia social frente a lo que calificó como “las sombras del neofascismo”.
“De Ciudad de México a Brasil, frente a las sombras del neofascismo, nuestros pueblos levantan la bandera de la soberanía, la democracia y la justicia social. Esta noche triunfó la humanidad sobre la barbarie. ¡Viva Lula y el hermano pueblo brasileño!”, escribió Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, en su cuenta de X.
La referencia a Galeano, autor de “Las venas abiertas de América Latina”, recurre a un repertorio citado por dirigentes latinoamericanos de izquierda para enmarcar procesos electorales como parte de una disputa histórica entre proyectos de integración soberana y modelos de dependencia externa, recurso que Brugada reeditó para situar la victoria de Lula en esa narrativa.
Las relaciones entre México y Brasil, las dos mayores economías de América Latina, han estado marcadas en los últimos años por la coincidencia ideológica entre ambos gobiernos. Lula y el movimiento mexicano al que pertenece Brugada comparten tribuna en foros regionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), espacio que ambos han reivindicado como plataforma de integración.
El pronunciamiento se inscribe en una tradición de solidaridad continental de la izquierda mexicana que viene de lejos: el presidente Lázaro Cárdenas acogió a exiliados políticos de la región en los años treinta y cuarenta, y la política exterior mexicana del siglo XX hizo de la no intervención y el asilo una seña de identidad, antecedentes a los que la actual corriente gobernante suele apelar.
El mensaje de Brugada se produjo en paralelo a otros asuntos de la agenda capitalina, como la estrategia de seguridad Blindar BJ360° que la alcaldía Benito Juárez lleva a reuniones en sus 56 colonias.
Brugada cerró su publicación con la frase que la jefa de Gobierno retomó de Galeano: la victoria de Lula “enciende una llama de esperanza continental”.

