Wood, expresidente del Pacific Council on International Policy, planteó su preocupación en términos de tiempos: que México prefiera un mal acuerdo hoy a uno mejor dentro de tres años. Por eso llamó a determinar con "paciencia" cuáles son los pros y contras de aceptar condiciones con la actual administración estadounidense, en vez de precipitar la firma.
Ildefonso Guajardo, quien encabezó la negociación del T-MEC en 2017 como secretario de Economía, dibujó dos escenarios en la mesa "T-MEC en una encrucijada": un acuerdo transitorio o un convenio definitivo con la Casa Blanca que no llegaría hasta 2028. Ninguna de las dos rutas ofrece un cierre rápido de la incertidumbre para exportadores e inversionistas.
Guajardo señaló que México arrastra una agenda paralela que le resta margen en la mesa comercial: el crimen organizado y la inseguridad desvían la atención del comercio. Esa conexión no es abstracta. El embajador estadounidense Ronald Johnson afirmó, en declaraciones recogidas por El Universal, que EU quiere un México soberano y libre de organizaciones criminales, y aunque reconoció el trabajo conjunto, advirtió que hay "más por hacer".
El exsecretario calificó de inaceptable que Estados Unidos mantenga aranceles de 25% al acero, aluminio y automóviles mexicanos, y planteó que debieran bajarse a 15% o incluso al 4% en el caso de las exportaciones de vehículos. La distancia entre el 25% vigente y esas cifras marca el tamaño de lo que México reclama en la negociación.
El contraste que trazó Wood es incómodo para el gobierno mexicano: Canadá está prácticamente en guerra comercial con Estados Unidos, y lo hace desde una posición más fuerte que la mexicana. El experto anticipó que no habrá un acuerdo trilateral en el futuro próximo, con lo que el T-MEC como proyecto de tres deriva de facto en negociaciones bilaterales paralelas.
"No habrá un acuerdo trilateral en el futuro próximo", advirtió Duncan Wood, expresidente del Pacific Council on International Policy, durante la Quinta Convención Binacional México-Estados Unidos.
Luis Alberto Aziz Checa, socio fundador de Azis & Kaye Business Law, aportó un matiz sobre el clima de inversión: los inversionistas no cancelan proyectos, los están retrasando. Es una distinción que sostiene la calma en los reportes de corto plazo, pero cuyo efecto acumulado, mes tras mes, se acerca a una parálisis.
El precedente pesa sobre la mesa: la negociación original del T-MEC, firmada en 2018 tras casi dos años de tensiones con la administración de Donald Trump, sustituyó al TLCAN vigente desde 1994 bajo la amenaza permanente de aranceles. Aquella experiencia dejó claro que Washington usa la presión comercial como palanca; la advertencia de Wood es que, esta vez, México podría cerrar el capítulo antes de haber mejorado sus condiciones.