La decisión llega apenas semanas después de que cuadrillas instalaran los primeros paneles del muro en el sector de Big Bend a mediados de septiembre, cuando el gobierno estadounidense reanudó trabajos que había pausado en agosto. Ese mes, imágenes de excavadoras despejando terreno dentro del Parque Nacional Big Bend generaron rechazo tanto de legisladores republicanos como demócratas, que pidieron detener la obra. La agencia fronteriza suspendió entonces toda actividad en el parque, pero esa pausa expiró esta semana.
En su resolución, Cardone sostuvo que era "probable que los demandantes tuvieran éxito en cuanto al fondo de al menos una de las reclamaciones presentadas", además de advertir sobre el riesgo de un perjuicio irreversible si la obra continuaba sin una orden judicial que la detuviera mientras se resuelve el litigio de fondo. La jueza consideró que el equilibrio de las consideraciones de equidad y el interés público se inclinaban a favor de quienes demandaron.
La organización ambiental Centro de Diversidad Biológica, junto con defensores de una iglesia histórica en la localidad de Ruidosa y un guía de río de la zona, presentaron la demanda ante la corte federal. Su argumento central: el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) recurrió a una serie de exenciones regulatorias para acelerar la construcción sin cumplir con las protecciones ambientales, arqueológicas y culturales que exige la legislación estadounidense para ese tipo de obras.
"Van a mandar de vuelta a las excavadoras hasta que ella se pronuncie sobre el fondo del asunto. Este es un día histórico para Big Bend, para Texas y para la Constitución", declaró Laiken Jordahl, del Centro de Diversidad Biológica, una de las organizaciones que impulsó la demanda.
Los opositores al proyecto han defendido durante meses que la geografía misma de Big Bend —terreno escarpado, cañones y una vasta extensión despoblada— ya funciona como una barrera natural contra el cruce migratorio irregular, por lo que consideran innecesaria la infraestructura adicional que el gobierno de Trump buscaba levantar ahí.
Aduanas defiende sus facultades legales
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) respondió el viernes con un comunicado en el que defendió la legalidad del proyecto y anticipó que buscará revertir el bloqueo judicial.
"Sostenemos nuestra evaluación y seguimos confiando en nuestras facultades legales para proteger la frontera mientras preservamos el paisaje único de la región de Big Bend. Estamos trabajando con el Departamento de Justicia en los próximos pasos", señaló la CBP en su comunicado.
El fallo de Cardone no se limita al Parque Nacional Big Bend, sino que se extiende a tramos río arriba y río abajo donde la agencia fronteriza había planeado una serie de obras que, en su mayoría, requerirían construir sobre terrenos de propiedad privada. Documentos presentados ante la corte indican que el gobierno estadounidense ya preparaba remitir al Departamento de Justicia los casos de propietarios que se negaron a autorizar inspecciones o construcción en sus predios.
Para las organizaciones dedicadas a la conservación de parques nacionales, la orden judicial representa solo el primer paso; el siguiente, dicen, debe ser la reparación del terreno ya intervenido dentro del parque, apreciado por sus acantilados de piedra caliza y sus cielos nocturnos libres de contaminación lumínica.
"Big Bend no es lugar para barreras fronterizas. Es hora de que el gobierno se siente a la mesa con las comunidades fronterizas que mejor conocen Big Bend, repare el daño de este proyecto mal concebido y encuentre nuevas soluciones", dijo Tiernan Sittenfeld, presidenta y directora general de la Asociación para la Conservación de Parques Nacionales.
El plan de 46 mil millones de dólares
El litigio por Big Bend se suma a las disputas legales y administrativas que han acompañado la política migratoria del segundo gobierno de Trump, que incluye medidas como la revocación de más de 250 mil visas desde su regreso a la Casa Blanca. El plan de 46 mil millones de dólares para la frontera sur contempla vallas de acero de nueve metros de altura, barreras para vehículos, caminos de acceso y tecnología de vigilancia.
El gobierno estadounidense ha dicho que reevalúa sus planes específicamente para el Parque Nacional Big Bend, aunque hasta el momento no ha precisado qué curso tomará esa revisión ni si modificará el trazado original de la obra en esa zona.
El fallo de Cardone es temporal y no resuelve el fondo del caso: la corte deberá pronunciarse más adelante sobre si el DHS violó la ley al emitir las exenciones que permitieron acelerar la construcción. Mientras tanto, la orden mantiene detenidas las excavadoras en Big Bend.