El procedimiento se desahogó bajo el sistema de justicia penal tradicional, vigente al momento de los hechos y previo a la implementación plena del sistema penal acusatorio en el país tras la reforma constitucional de 2008. Florentino “N” fue imputado por homicidio calificado con premeditación y ventaja, agravantes que endurecen la pena prevista para el homicidio simple en la legislación penal.
Jesús Alfredo Cuén Ojeda, quien se había separado del cargo de director de Deportes de la UAS, murió de tres disparos la mañana del 2 de julio de 2012, minutos después de abandonar un restaurante sobre la avenida Niños Héroes, en el segundo cuadro de Culiacán. Según los peritajes preliminares citados por las autoridades de entonces, fue agredido por la espalda cuando se disponía a abordar su camioneta junto con un acompañante.
Grupo especial de investigación en 2012
La entonces Procuraduría de Justicia del Estado de Sinaloa integró un grupo especial para esclarecer el crimen. El procurador general en turno, Marco Antonio Higuera Gómez, informó que se revisaban las cámaras de seguridad del llamado "malecón viejo" y las instaladas en el centro comercial contiguo al restaurante donde la víctima solía tomar café por las mañanas. Añadió que se contaba con un testigo presencial cuya identidad se mantuvo en reserva, a quien se tomó declaración para trazar las líneas de investigación.
Higuera Gómez expuso también que, según lo manifestado por Héctor Melesio Cuén Ojeda, su hermano nunca había tenido problemas de seguridad ni se desplazaba con escoltas.
"Nunca tuvo problemas ni se desplazaba con escoltas, como lo pueden certificar los comensales que desde hace muchos años convivieron con él", declaró Marco Antonio Higuera Gómez, entonces procurador general de Justicia del Estado de Sinaloa.
El homicidio de 2012 cobró relevancia pública por el parentesco de la víctima con Héctor Melesio Cuén, en ese entonces alcalde con licencia de Culiacán y candidato a una fórmula al Senado de la República por el Partido Nueva Alianza junto con José Fernando González Sánchez. El crimen reavivó el debate sobre la seguridad pública en la entidad en plena jornada electoral de aquel año.
Héctor Melesio Cuén fue asesinado a su vez el 25 de julio de 2024, hecho que mantuvo activa la atención sobre la familia Cuén en el ámbito judicial sinaloense, en un estado donde otros casos de alto perfil, como el de Kimberly Moya, continúan en trámite ante los tribunales locales.
La sentencia contra Florentino “N” cierra, 14 años después, el proceso penal por el asesinato del exdirector deportivo universitario, luego de que la orden de aprehensión se ejecutara el 24 de septiembre, conforme a las reglas vigentes al momento de los hechos.