El dato de 2025 llegó sin Sergio 'Checo' Pérez en la parrilla: el piloto tapatío no corrió esa temporada tras su salida de Red Bull y, aun así, la derrama fue la más alta registrada. Para la CIE, el resultado confirma que el interés del público mexicano por la Fórmula 1 trasciende la presencia de un piloto nacional. La cifra superó los más de 17,000 mdp de 2024 y los 15,096 mdp de 2023.
Con Pérez de vuelta al volante del equipo Cadillac para 2026, los organizadores proyectan cifras todavía mayores. General Motors, matriz de Cadillac, se encuentra entre las armadoras con más ventas de autos en México. A ese factor se suma la presencia de Mercedes-Benz, que opera en el país desde hace años, Audi, que debutó esta temporada en la categoría reina del automovilismo, y Ford, ahora socio de Red Bull en el desarrollo de motores.
El Autódromo Hermanos Rodríguez ha registrado lleno total en cada edición desde el regreso de la categoría en 2015. La capacidad del recinto, ampliada en años recientes, tiene un tope de alrededor de 400,000 lugares para los tres días del evento, un límite que los organizadores consideran prácticamente alcanzado: la asistencia pasó de 336,174 personas en 2015 a 401,326 en 2025.
Más gasto por asistente, 16,700 pesos
Con la asistencia ya en su techo, el crecimiento de la derrama ha dependido del gasto por persona. En 2023 el gasto directo por asistente —boleto, traslados y consumo dentro del recinto— se calculaba en 13,100 pesos; para 2025 esa cifra subió a cerca de 16,700 pesos, de acuerdo con las estimaciones de la CIE.
La mayor parte de la derrama, sin embargo, no proviene de la taquilla sino de la exposición en medios durante el fin de semana de carrera: 7,000 mdp en 2021, 9,854 mdp en 2023 y 13,125 mdp en 2025, según los propios organizadores. Al tratarse de un evento con audiencia global, cada activación de marca o anuncio adquiere un valor comercial superior al de otros espectáculos deportivos del país.
El retiro de recursos públicos en 2019
La continuidad del Gran Premio no siempre estuvo garantizada. En 2019 el gobierno federal retiró los recursos públicos que financiaban el evento a través del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), lo que obligó a los organizadores a sostener la carrera con inversión privada y el respaldo del Gobierno de la Ciudad de México, que desde entonces ha encabezado los anuncios de renovación del contrato. La carrera arrastra desde entonces críticas que la señalan como un espectáculo elitista.
Esa transición no impidió que el evento recibiera de la Fórmula 1 el premio al mejor Gran Premio del año durante cinco ediciones consecutivas, de 2015 a 2019. Tampoco ha frenado su permanencia en el calendario pese a la llegada de nuevas sedes en Estados Unidos y Medio Oriente, mercados con los que compite por la atención de equipos y patrocinadores. La carrera mexicana comparte temporada con otras citas de atractivo creciente, como la Liga de Naciones donde Haaland firmó un doblete ante Dinamarca.
Desde su primera edición moderna en 2015, cuando reunió a 336,174 asistentes y generó una derrama de 12,761 mdp, el Gran Premio de México acumula, de 2015 a 2025, aproximadamente 157,594 mdp y más de 93,000 empleos directos e indirectos, de acuerdo con cifras de la CIE. El contrato vigente de la Fórmula 1 con la sede mexicana se extiende hasta 2028.