La previsión oficial de la AEMET para este martes describe cielos poco nubosos o despejados en gran parte del territorio, con nubosidad de evolución diurna en el interior de la mitad norte durante la tarde y posibilidad de chubascos aislados acompañados de tormenta. Es en la Comunidad Valenciana donde el organismo concentra el foco, con un aviso específico por calor que afecta al interior y al litoral sur de la provincia de Valencia. El boletín anticipa un ascenso térmico generalizado, «aunque será más acusado en el litoral sur y el interior de Valencia, donde se alcanzarán valores significativamente elevados».
El viento resulta determinante en la configuración térmica de la jornada. La AEMET prevé viento flojo y variable que tenderá a componente este y sureste por la tarde, con aumentos ocasionales de intensidad en el litoral central. El efecto de poniente —viento cálido y seco procedente del interior peninsular que se recalienta al descender hacia la costa— explica la elevación abrupta de las máximas en determinadas comarcas valencianas, un fenómeno recurrente en los meses estivales que suele coincidir con los registros más extremos del año.
La orografía de la región, con sierras próximas al litoral que canalizan las masas de aire cálido desde la meseta hacia la costa, favorece que localidades del interior y del sur valenciano registren máximas superiores a la media peninsular en jornadas de poniente. Episodios de este tipo se han repetido en veranos recientes, con marcas próximas o superiores a los 44 y 45 grados en estaciones de la provincia recogidas en las series climatológicas de la propia AEMET.
La agencia no ha calificado formalmente este episodio puntual como ola de calor, denominación que aplica solo cuando se cumplen criterios específicos de duración, extensión geográfica y superación de umbrales térmicos durante varios días consecutivos. Aun así, ha optado por mantener activa la señal de aviso en la zona más expuesta, dentro de un agosto marcado por una sucesión de episodios cálidos en la fachada mediterránea.
El escenario en el resto del país
Para el conjunto del territorio, la jornada se presenta con un patrón más estable. El alejamiento hacia el oeste de una dana —depresión aislada en niveles altos— permite que buena parte del país registre cielos poco nubosos, con la excepción del extremo norte y el área del Estrecho, Ceuta y Melilla, donde podrían darse nubes bajas con tendencia a despejar durante la mañana. Por la tarde, la AEMET no descarta tormentas aisladas en los principales sistemas montañosos del este y en los Pirineos, mientras que en Canarias se esperan intervalos nubosos con posibilidad de precipitaciones en las islas de mayor relieve.
En episodios de calor extremo, las autoridades sanitarias reiteran las recomendaciones habituales: evitar la exposición solar en las horas centrales del día, mantener una hidratación constante, prestar atención a los colectivos más vulnerables —personas mayores, menores y enfermos crónicos— y evitar el ejercicio físico intenso al aire libre durante los picos térmicos. El Ministerio de Sanidad dispone del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas frente a los Efectos del Exceso de Temperaturas, protocolo en vigor desde 2004 y elaborado tras la ola de calor europea de 2003, que dejó miles de muertes atribuidas al calor en el continente, incluida España.
Las administraciones autonómicas y locales suelen reforzar en estos episodios la vigilancia en playas, la disponibilidad de puntos de agua en espacios públicos y las campañas informativas, especialmente en municipios turísticos donde la afluencia estival multiplica la exposición de visitantes no habituados a las condiciones térmicas del interior valenciano.
Cómo funcionan los avisos
La AEMET actualiza sus avisos por temperaturas extremas de forma diaria a través de su página web y aplicación oficial, donde clasifica el riesgo por niveles de color —amarillo, naranja y rojo— en función de la intensidad y la probabilidad del fenómeno. El aviso vigente responde a la superación de los umbrales fijados para cada provincia, que la agencia calibra según la climatología local, de modo que el nivel no depende de una cifra única sino del contraste con lo habitual en cada zona.
En los próximos días, la evolución de la masa de aire y la posible persistencia del viento de poniente determinarán si el aviso actual se mantiene, se intensifica hacia niveles superiores o remite. La agencia concretará ese recorrido en sus boletines sucesivos, cuyas actualizaciones marcarán las recomendaciones de protección civil a lo largo de la semana.


