Según la cadena Almasirah, afín a los combatientes antigubernamentales, aviones "enemigos" sauditas realizaron 26 ataques aéreos durante la jornada contra Saná, que de acuerdo con los hutíes ya había sido blanco de bombardeos el jueves previo, por primera vez en varios años. El canal no proporcionó información sobre posibles víctimas de los ataques más recientes.
Corresponsales de la agencia AFP en la ciudad reportaron haber escuchado al menos cinco explosiones en distintos sectores de la capital yemenita y haber visto dos aviones de combate lanzando misiles. Almasirah también reportó ataques contra la red de telecomunicaciones en la provincia de Saada, bastión de los hutíes en el norte del país.
Sobre el incidente en la instalación de Aramco, la compañía estatal saudita que sostiene buena parte de los ingresos del reino, los hutíes tampoco reivindicaron la autoría, pese a que en las últimas semanas aseguraron haber atacado en dos ocasiones infraestructuras de la petrolera. El origen del fuego permanecía sin determinarse.
Los enfrentamientos entre los hutíes y Arabia Saudita, que respalda al gobierno yemení reconocido internacionalmente, continúan sin tregua desde su reanudación en julio pasado, en una nueva escalada de un conflicto que acumula más de una década. Los combates se intensificaron en septiembre con una ofensiva relámpago de los hutíes, quienes tomaron el control de la costa del mar Rojo y reforzaron su dominio sobre el estratégico estrecho de Bab el Mandeb, tras decretar un bloqueo contra la flota saudita.
Los hutíes han sostenido que sus ataques contra "sitios sensibles" en territorio saudita responden a intentos previos de atacar Saná. El episodio se suma a una serie de enfrentamientos recientes, entre ellos ataques de las fuerzas armadas yemenitas contra los hutíes en una ciudad del mar Rojo, con la decisión de Washington de no intervenir directamente, y combates entre hutíes y fuerzas gubernamentales que dejaron 48 muertos, 17 de ellos soldados.
La escalada agrava una situación humanitaria ya crítica en Yemen, considerado el país más pobre de la península arábiga tras más de diez años de guerra civil. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU advirtió el viernes que la crisis alimentaria amenaza con volverse insostenible para millones de yemenitas que dependen de la asistencia internacional.
"Absolutamente devastadora", advirtió el Programa Mundial de Alimentos de la ONU sobre la crisis alimentaria que enfrenta Yemen.
El episodio se inscribe en una dinámica más amplia de tensiones en Medio Oriente que ha mantenido ocupada a la diplomacia internacional, en paralelo a otros frentes como la captura de Maduro, sobre la que Trump consultó previamente a Grok según la revista Time. Ni Riad ni los hutíes anunciaron una tregua, y el bloqueo naval sobre Bab el Mandeb permanecía vigente este sábado.