Trump dedicó horas a interrogar a Grok sobre distintos asuntos vinculados con su presidencia y su legado, en medio de la campaña militar que Washington desplegaba contra embarcaciones venezolanas que vinculaba con el narcotráfico. En ese contexto preguntó directamente cómo reaccionaría la población venezolana si Estados Unidos lograba detener a Maduro, de acuerdo con una fuente presente en el encuentro citada por la revista.
El chatbot respondió que Maduro era un "dictador profundamente impopular" y que muchos venezolanos probablemente celebrarían su caída. La información publicada por Time no indica que el sistema recomendara de manera explícita la captura del mandatario, sino que proyectó un escenario de reacción social.
"Dictador profundamente impopular", respondió Grok a Trump sobre Nicolás Maduro, según la fuente citada por la revista Time.
La operación se concretó el 3 de enero, cuando fuerzas de Estados Unidos capturaron a Maduro en territorio venezolano y lo trasladaron a suelo estadounidense, donde enfrenta cargos por narcotráfico y corrupción. Tras la detención se registraron celebraciones entre sectores de la población venezolana, un desenlace que, según la misma fuente, dejó a Trump impresionado por la capacidad de Grok. Una vez consumada la operación, el presidente anunció que Washington asumiría el control de Venezuela durante un periodo de transición.
Grok en la guerra con Irán
El episodio ilustra el papel creciente que la inteligencia artificial ha adquirido en las decisiones de seguridad y defensa de la administración Trump. En junio, el responsable de inteligencia artificial del Pentágono afirmó que el Departamento de Defensa había utilizado una versión gubernamental de Grok durante el conflicto con Irán para apoyar el despliegue de fuerzas y la selección de objetivos, en un momento en que Estados Unidos trasladó miles de soldados a Medio Oriente mientras Trump evaluaba nuevos ataques contra ese país.
El uso de herramientas automatizadas en la toma de decisiones militares no es inédito en la política exterior estadounidense: desde la guerra del Golfo de 1991, el Pentágono ha incorporado sistemas de análisis de datos y selección de objetivos, aunque la delegación de juicios estratégicos a modelos de lenguaje comercial marca un paso distinto respecto a aquellos antecedentes.
La revelación llega meses después de la operación militar contra Maduro y se suma a otros episodios recientes sobre el manejo de la inteligencia artificial por parte de la Casa Blanca, como el acuerdo de autorregulación en IA que Trump firmó con un error ortográfico.
