Sanabria Romero recibió varios impactos de bala cuando atendía, junto a su compañero, un llamado de emergencia que, de acuerdo con las primeras informaciones de la Policía, habría sido en realidad una trampa tendida por los atacantes en el corregimiento.
Un video difundido en redes sociales, que circuló de forma amplia este domingo, muestra el momento de la emboscada: se observa a un uniformado disparando contra varios hombres armados que responden al fuego mientras huyen por una calle del corregimiento. En las imágenes se escuchan más de 15 disparos y se ve a algunos testigos arrojándose al piso para resguardarse.
En un instante del registro, uno de los presuntos atacantes cae en mitad de la vía tras recibir un disparo, se levanta de inmediato e intenta ponerse a salvo mientras alguien grita "sígalo, sígalo". El hombre huye del lugar. En el sitio, la Policía incautó un fusil y una motocicleta que, al parecer, usaban los integrantes de la estructura armada para desplazarse por la zona rural.
"Al llegar, fueron atacados indiscriminadamente. Un policía perdió la vida y otro resultó lesionado. En la reacción policial, fue neutralizado un sujeto que haría parte del Frente 57", indicó la Policía Nacional.
La institución atribuyó la autoría del ataque a integrantes del Frente 57 de las disidencias de las Farc, estructura que delinque en zonas rurales del Valle del Cauca y que ha mantenido presencia armada en corregimientos como La Marina pese a los operativos de la Fuerza Pública en la región. La investigación del caso corresponde a la Fiscalía General de la Nación, que debe determinar la identidad de los responsables antes de cualquier imputación.
El hecho se suma a una serie de ataques de grupos armados contra la Fuerza Pública y funcionarios estatales registrados en las últimas semanas en distintas regiones del país. Días atrás, el Gobierno nacional rechazó un atentado contra dos dragoneantes del Inpec y denunció amenazas contra agentes del orden.
La presencia del Frente 57 en el suroccidente colombiano se inscribe en la fragmentación del antiguo bloque guerrillero tras la firma del Acuerdo de Paz en La Habana en 2016, cuando estructuras que no se acogieron a la desmovilización o rearmadas posteriormente retomaron el control de corredores rurales ligados a economías ilícitas en departamentos como Valle del Cauca, Cauca y Nariño.
"La Policía rechaza estos ataques armados en contra de los miembros de la Fuerza Pública y se solidariza con la familia y amigos de la víctima", manifestó la institución, que añadió: "Ratificamos nuestro compromiso de mantener las operaciones en el Valle del Cauca, para sostener la seguridad y la convivencia ciudadana".
