El editorial arranca con una frase categórica: "Es posible que algún día el Comité Nobel otorgue su premio de la paz a alguien menos merecedor que Navanethem Navi Pillay, pero lo dudamos". La publicación difundió el texto a través de su cuenta de opinión en la red social X el mismo sábado, un día después de que se conociera la reacción de la premiada al anuncio.
Pillay presidió un comité de las Naciones Unidas que en 2025 concluyó que Israel había cometido genocidio en la Franja de Gaza tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Al conocer el Nobel, de pie en la sala donde se celebraron los juicios de Núremberg, la jurista se mostró incrédula, según registró un video difundido por la cuenta oficial del Nobel: "Being a lawyer and a judge, I still want to verify this information".
El diario estadounidense centra buena parte de su crítica en ese informe de 2025, al que acusa de carecer de sustento probatorio. La publicación sostiene que el documento no aportó pruebas y, pese a ello, formuló la acusación contra el Estado israelí, en un pasaje que invoca la distopía de George Orwell para describir lo que considera una inversión del lenguaje jurídico.
"Su informe de 2025 no presentó pruebas de genocidio ni de intención genocida e ignoró abundante evidencia en contrario. Aun así, formuló la acusación. (.) El terrorismo es paz, mientras que defenderse de él es genocidio. George Orwell lo predijo", señaló el editorial del Wall Street Journal.
Ese argumento se apoya en la idea de que el término genocidio se aplicaría, de forma selectiva contra Israel mientras se minimizarían los actos de Hamás del 7 de octubre de 2023, fecha que marcó el inicio de la ofensiva militar israelí en Gaza y que esta semana cumplió tres años.
El editorial también apunta contra la actuación de Pillay como jueza de la Corte Internacional de Justicia, el principal órgano judicial de las Naciones Unidas con sede en La Haya, donde los Estados dirimen controversias entre sí., la jurista habría "presionado para reducir el umbral de exigencia para las denuncias de genocidio", lo que facilitaría, a su juicio, que Sudáfrica "lleve a cabo con mayor facilidad su venganza contra Israel".
Sudáfrica inició en diciembre de 2023 un proceso contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia por presunta violación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948, un instrumento adoptado tras la Segunda Guerra Mundial e invocado en contadas ocasiones desde entonces, que constituye el marco normativo central de la disputa jurídica.
La comparación con Putin y Ucrania
Uno de los pasajes más duros del texto cuestiona la justificación del propio Comité Nobel, que había destacado que Pillay "amplió significativamente el alcance y el impacto del derecho internacional". El diario responde señalando otros episodios que, a su juicio, desafían ese marco jurídico global sin recibir un reproche equivalente.
"Resulta especialmente irónico que el Comité Nobel haya reconocido a la Sra. Pillay por haber «ampliado significativamente el alcance y el impacto del derecho internacional». Los regímenes autoritarios de todo el mundo avanzan desafiando abiertamente el derecho internacional. Vladimir Putin invadió Ucrania y hostiga a Europa Occidental con drones", se lee en el editorial.
El texto concluye con una valoración sobre la decisión del Comité Nobel, con sede en Oslo, al que acusa de haber optado por honrar a lo que describe como "una burócrata empeñada en castigar a una democracia israelí que se esfuerza por respetar el estado de derecho". El organismo noruego, que otorga el premio de la paz desde 1901, ha enfrentado cuestionamientos en elecciones anteriores, como el otorgado en 1973 al secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger y al vietnamita Le Duc Tho, que llevó a dos miembros del comité a renunciar.
El trabajo de Pillay como jurista internacional se enmarca en un historial que incluyó su paso por el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y su desempeño como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014, antecedentes que la convirtieron en una figura central de los organismos multilaterales de justicia. El informe de la ONU sobre Gaza se inscribe en el mismo debate sobre los límites del concepto de genocidio que la ONU ha planteado también respecto a otras situaciones.
El cierre del editorial no deja margen de ambigüedad sobre la posición del periódico frente al Comité Nobel y su decisión de este año.
"Al premiar semejante incoherencia moral, el Comité Nobel ha demostrado una vez más por qué su otrora formidable prestigio se ha degradado. Lo último que logrará este premio es promover la causa de la paz", finalizó el editorial del Wall Street Journal.

