La votación de este viernes tuvo una particularidad procedimental que la distingue de las cinco anteriores: fue la primera en la que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— emitieron su voto en papeletas de un color distinto al de los otros diez integrantes rotatorios. El cambio permite identificar si alguno de los cinco bloquea a un aspirante, dado que basta un solo veto de un permanente para que el Consejo no pueda recomendar a un candidato ante la Asamblea General.
Bajo ese nuevo formato, Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), recibió nueve votos a favor, uno sin opinión y cinco en contra, de los cuales dos correspondieron a miembros permanentes. Según PassBlue, Estados Unidos y Reino Unido fueron los países que vetaron su candidatura. Rodrigues-Birkett, embajadora de Guyana ante la ONU, y Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, obtuvieron ocho votos favorables, uno sin opinión y seis en contra, también con dos vetos de permanentes en cada caso.
Entre los tres aspirantes mejor posicionados existe, sin embargo, una diferencia relevante en el respaldo de las potencias con poder de veto: Rodrigues-Birkett recibió tres votos favorables de miembros permanentes, uno más que Grossi, que obtuvo dos. Ese matiz adquiere peso en un proceso donde el aval de Estados Unidos, China, Rusia, Francia o Reino Unido puede terminar siendo más determinante que el número total de apoyos entre los quince integrantes del Consejo.
El bloqueo se produce a pocas semanas de que el portugués António Guterres deje el cargo, el próximo 1 de enero, tras dos mandatos consecutivos al frente de la Secretaría General. La elección de su sucesor se rige por un procedimiento informal que combina sondeos confidenciales en el Consejo de Seguridad —las llamadas "straw polls"— con una recomendación final que debe ratificar la Asamblea General de los 193 países miembros. Ese mecanismo, utilizado desde la elección de Guterres en 2016, busca generar consensos progresivos antes de someter un nombre a votación formal.
Días antes de este sexto sondeo, el medio Politico afirmó que Estados Unidos estaba en contra de todos los candidatos a la Secretaría General. Preguntado por ello al salir de la votación, el embajador de EU ante la ONU, Mike Waltz, evitó una respuesta directa y recurrió a la ironía.
"Más fuentes anónimas de Politico", respondió Mike Waltz, embajador de Estados Unidos ante la ONU, al ser cuestionado sobre su postura frente a los candidatos a la Secretaría General.
Trump contra Politico
Waltz no despejó si Washington mantiene vetos adicionales más allá de los registrados contra Grynspan, lo que deja en el aire si Estados Unidos busca una figura distinta a los tres aspirantes mejor posicionados o si sus objeciones responden a cálculos específicos sobre cada perfil.
El carácter confidencial y no vinculante de estas votaciones —que se celebran a puerta cerrada— permite que los vetos se modifiquen entre una ronda y otra. Esa flexibilidad abre la posibilidad de que, en próximos sondeos, alguno de los cinco permanentes retire su oposición o, por el contrario, se sumen nuevos países a bloquear a los aspirantes mejor colocados.
El resultado de este sexto sondeo mantiene abierta la posibilidad de que otros países presenten candidaturas adicionales para suceder a Guterres. El antecedente más próximo de un proceso prolongado se remonta a la propia elección del portugués en 2016, cuando se sucedieron varias rondas de sondeos antes de alcanzar un consenso en torno a su nombre.
La elección del próximo secretario general ocurre en un contexto de tensiones multilaterales que ya atraviesan otros frentes de Naciones Unidas, como la advertencia del FMI sobre el riesgo que representa una guerra larga en Oriente Medio para la estabilidad regional, un escenario que el futuro titular del organismo deberá gestionar desde el inicio de su mandato.
Ninguno de los tres aspirantes ha sido descartado de manera definitiva pese a los vetos acumulados en esta sexta ronda. El Consejo de Seguridad deberá convocar nuevos sondeos antes del 1 de enero, fecha en la que Guterres concluirá sus dos mandatos consecutivos al frente de la ONU.
Cuestionado sobre las informaciones de Politico, Waltz zanjó el tema sin confirmar ni desmentir la postura de Washington: "Más fuentes anónimas de Politico", dijo a la salida de la votación.

