La iniciativa busca cerrar la brecha entre la infraestructura disponible y su adopción real en los puntos de venta. Según la compañía, 73% de las transacciones elegibles en grandes comercios aún presenta algún tipo de fricción durante el proceso de pago, lo que limita el uso de una tecnología que ya está al alcance de la mayoría de los tarjetahabientes del país.
El programa contempla inversión, recursos operativos y soporte técnico para bancos adquirentes y cadenas comerciales, además de un esquema de colaboración con participantes del ecosistema de pagos. Incluirá habilitación tecnológica, capacitación y acompañamiento operativo con algunos de los principales adquirentes del país, así como inteligencia de mercado para identificar las barreras específicas que frenan la adopción en cada segmento.
La empresa precisó que el arranque se concentrará en grandes superficies, tiendas de conveniencia, cadenas de retail y comercios de alto volumen transaccional, por considerarlos los segmentos con mayor potencial para elevar el uso de pagos sin contacto. También buscará ampliar la aceptación de billeteras digitales y pagos realizados desde teléfonos celulares.
"Los pagos sin contacto representan una de las mayores oportunidades para seguir impulsando la digitalización de la economía mexicana. La infraestructura existe, los consumidores están listos y ahora el reto es acelerar su adopción en el punto de venta", dijo Sidney Massunaga, director general de Mastercard México.
El anuncio llega en un momento en que autoridades y participantes del sistema financiero mexicano impulsan medidas para ampliar el uso de medios de pago electrónicos. En meses recientes, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México sometieron a consulta pública una propuesta regulatoria orientada a reducir tasas y comisiones vinculadas a la aceptación de pagos electrónicos, con el objetivo de disminuir costos para los comercios y favorecer mayor penetración de tarjeta y otros instrumentos digitales.
La discusión regulatoria ocurre en un mercado donde el efectivo continúa concentrando una parte considerable de las transacciones de consumo pese al avance de la digitalización financiera, un fenómeno que coincide con el reporte de inversión pública y mixta de 8 billones 400 mil mdp en el sexenio presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en el que la infraestructura financiera y digital figura entre los rubros destacados.
De acuerdo con datos de la compañía, en 2024 el 36.9% de los mexicanos de entre 18 y 70 años utilizó una tarjeta para realizar compras en supermercados, tiendas departamentales y tiendas de conveniencia, un indicador que la firma interpreta como evidencia de una base creciente de consumidores familiarizados con los pagos digitales. El crecimiento de la suplantación de identidad asociada a estos canales, documentado por la Condusef al reportar suplantación de nueve instituciones financieras en septiembre, plantea un reto adicional para la confianza del usuario en estos esquemas.
Mastercard afirmó que el objetivo del programa es reducir las fricciones existentes en el punto de venta y aprovechar una infraestructura que ya está disponible para millones de consumidores y comercios en el país.