Mañueco y Pollán exhibieron sintonía en la presentación de las primeras cuentas elaboradas tras el acuerdo de Gobierno autonómico entre PP y Vox. Ese pacto incorporó la llamada «prioridad nacional», la preferencia de los españoles frente a los extranjeros que generó controversia cuando se firmó. En el presupuesto para 2027, sin embargo, esa medida no apareció reflejada en ningún apartado ni recibió dotación específica.
La ausencia de partida para una medida determinante en la negociación entre ambos partidos se produce en paralelo a una estrategia más amplia que, según fuentes del PP, los populares se han impuesto en las comunidades donde gobiernan con la extrema derecha: «gobernar con Vox sin dar miedo». Castilla y León, primera región donde Vox entró en un Ejecutivo autonómico de la mano del PP, funciona como laboratorio de esa fórmula.
La imagen de entendimiento entre Mañueco y Pollán no es un hecho aislado, sino el reflejo autonómico de una sincronización mayor entre los líderes estatales. Feijóo y Abascal han coordinado su discurso de precampaña hacia las elecciones generales del 29 de noviembre y están evitando el enfrentamiento directo que marcó anteriores citas electorales entre ambas formaciones.
El giro en el discurso de Feijóo resulta significativo: el líder del PP ya no reclama un Gobierno en solitario, aspiración que había defendido en procesos anteriores como vía para evitar pactos con la formación de Abascal. Con «el cambio está por encima del PP», pronunciado en la víspera de la presentación presupuestaria, los populares normalizan de forma explícita la posibilidad de gobiernos compartidos.
Vox obtuvo representación en un Ejecutivo autonómico del PP por primera vez en Castilla y León tras las elecciones de febrero de 2022, un modelo que después se replicó con matices en otras comunidades. La experiencia de esa región ha servido como referencia para calibrar el desgaste electoral y la gestión del pacto de cara a comicios posteriores.
La campaña hacia el 29-N llega con la política de fronteras de nuevo en el centro del debate, después de que el líder de Vox en Ceuta, Juan Sergio de la Corte, afirmara que Marruecos no reconoce la españolidad de Ceuta y Melilla, un asunto que cruza de fondo la relación entre el discurso migratorio de Vox y la gestión territorial del PP.
La presentación conjunta de los presupuestos de Castilla y León para 2027 es, de momento, el episodio más reciente de esa convivencia, con Mañueco y Pollán compareciendo sin fisuras visibles pese a la falta de concreción presupuestaria de una de las medidas estrella del pacto de Gobierno.



