Hernández fue detenido el 15 de octubre en Jalisco, cuando las autoridades mexicanas le incautaron armas y estupefacientes. La acusación formal, difundida por la fiscalía estadounidense, lo señala como el constructor del pasadizo hallado el 29 de mayo bajo un local comercial en el número 2498 de Roll Drive, en San Diego, identificado como la tienda "Buy 4 Less", cerca del cruce fronterizo de Otay Mesa. Es la séptima persona imputada en una causa que sigue abierta.
El documento le atribuye cuatro delitos: apoyo material a una organización terrorista extranjera, conspiración para construir o financiar un túnel transfronterizo, conspiración para utilizarlo en la importación de sustancias controladas y conspiración para importar droga. La clasificación del CJNG como organización terrorista extranjera, decretada por la administración de Donald Trump, es la que habilita el cargo más grave de la imputación.
Según la acusación, la estructura se extendía unos 589 metros desde Tijuana hasta el inmueble en territorio estadounidense, con poco más de un metro de altura, paredes reforzadas, sistema de rieles, ventilación y electricidad. Al descubrirlo, las fuerzas del orden federales incautaron más de una tonelada de cocaína, con un valor estimado superior a 45 mdd.
El fiscal federal Adam Gordon, del Distrito Sur de California, resumió la lógica de la imputación en el comunicado que anunció los cargos.
"Hernández ha sido el constructor de su propia caída", afirmó el fiscal federal Adam Gordon en el comunicado donde se anunciaron los cargos.
Kevin Murphy, agente especial al mando de la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en San Diego, atribuyó el caso al Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF), que reúne a agencias estadounidenses dedicadas al combate de estructuras criminales transnacionales.
"La acusación de hoy subraya el compromiso inquebrantable de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y de nuestros socios del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF) para desmantelar las organizaciones criminales transnacionales que amenazan nuestra seguridad nacional", declaró Kevin Murphy, agente especial al mando de HSI en San Diego.
De ser declarado culpable en una corte estadounidense, Hernández podría recibir cadena perpetua y una multa de hasta 21 mdd, según la acusación. Los túneles bajo el cruce de Otay Mesa son una vía recurrente del tráfico transfronterizo: la zona, por su suelo arcilloso y su densidad de bodegas, ha concentrado desde hace décadas los pasadizos descubiertos entre Tijuana y San Diego.
El caso se suma a una serie de procesos judiciales recientes vinculados a estructuras criminales y autoridades mexicanas, en un contexto donde también se ha señalado la actuación de instituciones del Estado, como en el de una madre que acusa a Sedena y a la Fiscalía de Chiapas por la desaparición de sus dos hijos. El proceso contra Hernández permanece en fase de imputación ante la fiscalía del Distrito Sur de California, y la investigación continúa en curso.