Torres dio luz verde al uso de los terrenos contiguos a la prisión para montar el recinto, que tendrá carácter temporal en línea con el resto de recursos desplegados en la ciudad. Las obras ya están en marcha, según la información publicada. El emplazamiento sitúa un espacio de alojamiento junto a una infraestructura de seguridad del Estado y a escasos metros del paso fronterizo entre España y Marruecos.
La elección del enclave se ha topado con la oposición de la propia dirección del centro penitenciario y de los sindicatos del sector. La CSIF trasladó el asunto a la Inspección de Trabajo para que evalúe los riesgos derivados de instalar el campamento junto al complejo penitenciario, y reclamó que se analicen los accesos, la circulación de vehículos de emergencia, la vigilancia del perímetro y las rutas de evacuación.
Torres comunicó a los representantes de los trabajadores que la ubicación no estaba abierta a negociación y que los trabajos se ejecutarían. El ministro defendió el carácter temporal de la instalación y aseguró esta semana que confía en que este sea el último campamento que deba habilitar en Ceuta, un recinto que, según sostuvo, podría incluso permitir liberar otros espacios actualmente ocupados.
Red de campamentos en Loma Margarita y el Guano
El recinto junto a la cárcel no es un caso aislado. En las últimas semanas el Ejecutivo ha desplegado sucesivos espacios temporales para absorber la llegada de migrantes, entre ellos Loma Margarita, La Hípica, Loma Colmenar, el antiguo campo de fútbol del Cuartel de Caballería, el Guano e instalaciones portuarias, además de terrenos públicos cuya disponibilidad ha ido variando: algunos emplazamientos previstos fueron descartados o sustituidos conforme avanzaban las semanas.
A esa red se suman las instalaciones de acogida y triaje habilitadas en las naves del Tarajal, donde el Ministerio del Interior reforzó el dispositivo policial para identificar y reseñar a las personas que permanecían en la ciudad y tramitar las primeras fases de sus expedientes. El despliegue ha obligado a trasladar a quienes se habían instalado en playas y asentamientos improvisados hacia los recursos habilitados por la Administración central.
La gestión de la frontera de Ceuta con Marruecos arrastra episodios de tensión recurrentes. En mayo de 2021, más de 8.000 personas entraron en la ciudad en apenas dos días tras la relajación del control marroquí, en plena crisis diplomática por la acogida en España del líder del Frente Polisario, Brahim Gali. El episodio obligó entonces a un despliegue extraordinario del Ejército y la Guardia Civil en el perímetro fronterizo.
La situación ha reabierto el debate sobre la gestión fronteriza, un asunto con fuerte carga política en los últimos meses, como refleja el pronunciamiento del exjefe del Ejército de Tierra Francisco Javier Varela Coll, que acusó a Marruecos de una "invasión" en Ceuta. Torres mantiene, pese a ello, que el campamento próximo a Fuerte Mendizábal será el último que el Gobierno tenga que levantar en la ciudad autónoma.



