Knora comenzó a implementarse con estudiantes de undécimo grado en matemáticas, física y química. El sistema busca identificar fortalezas, debilidades y estilos de aprendizaje de cada estudiante para ofrecer contenidos personalizados, con una tutora virtual que acompaña al alumno a su propio ritmo. Padres y tutores tendrían acceso al desempeño académico a través de la propia plataforma.
Gallegos explica que la idea surgió de su experiencia escolar, marcada por el paso por alrededor de diez colegios y la necesidad de adaptarse a distintos sistemas educativos. Esa vivencia lo llevó a concebir una herramienta que se ajuste al estudiante en lugar de exigir que todos aprendan de la misma manera.
La plataforma también incorpora funciones para los docentes: automatiza la preparación de ejercicios, evaluaciones, calificaciones y reportes de desempeño. El objetivo, según su creador, es que los educadores destinen menos tiempo a procesos repetitivos y más a la labor pedagógica.
La propuesta de Knora llega en un momento de transformación para el sistema educativo panameño, que en 2026 comenzó a implementar un rediseño curricular después de más de una década sin actualizaciones de fondo, un esfuerzo por modernizar las herramientas disponibles en las aulas del país.
Faro, por su parte, apunta a un problema distinto: el costo de la vivienda. La herramienta, aún en desarrollo, busca ayudar a constructoras y agencias inmobiliarias a responder con mayor rapidez a los clientes y a agilizar las cotizaciones de proyectos.
Padrón plantea que si las constructoras operan con mayor eficiencia, reducen tiempos y optimizan la compra de materiales a mayor volumen, parte de esos ahorros podría trasladarse eventualmente al precio de los nuevos desarrollos. Entre los procesos que espera impactar menciona además una mejor planificación entre distintos proyectos inmobiliarios.
Caída del 40% en ventas de vivienda
El proyecto surge en un contexto adverso para el sector. Durante 2025, la venta de viviendas nuevas cayó cerca de un 40%, al pasar de 4,737 unidades comercializadas en 2024 a 2,866 un año después, según un informe de 4S Real Estate. Entre los factores que incidieron figuran la eliminación del Bono Solidario de Vivienda de $10,000, la suspensión temporal del régimen de interés preferencial, un desempleo de 10.4% y la pérdida de capacidad de compra de los hogares. El reto de hacer accesible la vivienda se cruza así con las dificultades de financiamiento que arrastra el mercado, un debate que convive con la inversión pública reciente como el lago artificial aprobado por el Gabinete para el parque Omar.
Aun así, el primer trimestre de 2026 mostró señales de recuperación, con 1,292 viviendas vendidas, cifra que representa casi la mitad de todo lo comercializado durante el año anterior. Más del 45% de la demanda actual del mercado proviene de compradores extranjeros, de acuerdo con el mismo informe de 4S Real Estate.