El shock no fue duradero. Doménech describió una recuperación rápida que llegó con el verano: "El verano ha recuperado con muy buenas sensaciones, con unos números muy buenos", aseguró, y añadió que la tendencia "otra vez muy positiva" ha permitido recuperar el terreno perdido durante el segundo trimestre. El ejercicio, recordó, había arrancado con "muy buenas tendencias" antes de que la escalada bélica encareciera el transporte y "se paralizara un poco la demanda".
La transformación no solo afecta a la oferta de las aseguradoras, sino también al perfil del propio viajero. Según Doménech, la pandemia marcó un punto de inflexión en la percepción del riesgo asociado a los desplazamientos: "El cliente cada vez es más consciente del riesgo desde el Covid y muy conocedor de cualquier potencial riesgo que pueda haber". Esa mayor conciencia se traduce en una disposición a pagar más por pólizas más completas, aunque, matizó, "siempre dentro de una horquilla".
Esa presión de la demanda obliga a las aseguradoras a revisar sus productos con mayor frecuencia. "Los servicios tienen que ser un poquito más flexibles, las coberturas tienen que ser más profundas, más amplias", explicó el cofundador. El resultado agregado es un mercado de seguros de viaje que, según sus estimaciones, crece en torno a un 5% anual, un ritmo sostenido que contrasta con la volatilidad de la demanda turística general.
Doménech insistió en que la función esencial del producto no ha cambiado pese a la sofisticación de las coberturas: "El seguro está para protegerte de aquellas cosas que te puedan repercutir económicamente" ante cualquier imprevisto durante el viaje. La compañía citó cifras de siniestros gestionados para ilustrar la magnitud del riesgo que asumen los viajeros sin protección.
"Hemos pagado siniestros de más de un millón de euros y, cada mes, tenemos siniestros de 200, 300 o 400.000 euros", Ricard Doménech, cofundador y co-CEO de Heymondo.
La conclusión que extrajo de estos datos fue directa: "Si no tienes un seguro, tu patrimonio se ve afectado, te puedes incluso arruinar". Frente a ese riesgo, defendió el coste proporcionalmente bajo de la póliza: "El seguro está para darte esa tranquilidad que te cuesta cerca de un 1% del budget de tu viaje", si bien reconoció que "menos de un 8% de las personas que contratan el seguro acaban teniendo una incidencia", un dato que refleja la naturaleza estadística del negocio asegurador.
Heymondo nació en el distrito 22@ de Poblenou de la mano de Doménech y David Pérez, y se aproxima a su primera década de actividad en lo que su cofundador definió como "un momento muy dulce". La insurtech encadena ejercicios de expansión acelerada: tras crecer "casi un 70%" entre 2024 y 2025, prevé cerrar este año con un alza de primas de alrededor del 40%. En el acumulado histórico, la compañía calcula haber asegurado a más de tres millones de viajeros.
En España, Italia y Francia una posición relevante
La estrategia de crecimiento se apoya en dos ejes. El primero pasa por consolidar la posición ya alcanzada en los mercados donde la marca tiene mayor tracción: "En España, Italia, Francia tenemos una posición relevante y ahí reside un vector de crecimiento", señaló Doménech. El segundo eje es la expansión geográfica hacia nuevos países, una vía que la compañía activó con el desembarco en Rumanía a finales de 2025 y su presencia previa en Portugal.
"En el roadmap de compañía está seguir abriendo nuevos mercados", afirmó el directivo, que sitúa a Europa como el principal foco de esa expansión. La entrada de capital extranjero refuerza esta hoja de ruta: el fondo estadounidense JC Flowers tomó posiciones en el capital de la insurtech el año pasado, una operación que, según Doménech, "ha venido para apoyar el crecimiento".
Con ese respaldo financiero, Heymondo ya analiza oportunidades de adquisición fuera de España, aunque condicionadas a la aparición de "activos muy concretos" que aporten capacidad operativa o diferenciación frente a la competencia. El crecimiento orgánico, no obstante, sigue siendo su principal palanca de desarrollo, según describió su cofundador.
El sector de los seguros de viaje ha crecido a medida que el viajero incorpora la protección a su planificación, un cambio que la pandemia de 2020 aceleró. La paralización mundial del turismo en aquel año, con fronteras cerradas y vuelos suspendidos durante meses, dejó a millones de viajeros con reservas anuladas y desplazamientos interrumpidos, y trasladó al primer plano la cobertura por cancelación y asistencia médica en el extranjero, hasta entonces un complemento minoritario.
El repunte del riesgo geopolítico y climático de los últimos años ha reforzado esa tendencia. La demanda turística global, que venía batiendo registros tras el desplome de 2020, ha tenido que absorber sobresaltos recurrentes —desde tensiones militares hasta fenómenos meteorológicos extremos— sin que ello haya frenado de forma sostenida su recuperación, un patrón que Doménech resumió en una palabra al describir al sector travel ante los cisnes negros de este año: "resiliencia".

