El monto promedio diario operado pasó de 6.4 millones de pesos a 13.7 millones de pesos durante 2025, según el informe de Banxico, mientras el número de operaciones diarias creció de 5,400 a 10,000 en el mismo periodo. El volumen mensual tocó su punto máximo al cierre del año pasado, con más de 311,000 operaciones registradas.
Dimo opera sin que el usuario necesite conocer la cuenta CLABE, el número de tarjeta o de cuenta del destinatario: basta con el número de celular vinculado previamente a una cuenta bancaria o de otra institución financiera. El servicio, creado hace dos años por el banco central, pasó de 11 millones de cuentas registradas en 2024 a las 16.4 millones reportadas ahora, un crecimiento cercano a 50% en ese lapso.
Banxico informó que actualmente hay 25 participantes habilitados para operar en Dimo y 15 más en proceso de incorporación. De ese total, 19 instituciones están habilitadas para el registro y consulta de usuarios, cinco únicamente para el registro de personas usuarias y una sola para consulta. El volumen de operaciones interinstitución —entre distintos bancos o financieras— alcanzó 3.1 millones en el último año, con tendencia sostenida al alza.
El informe del instituto detalla una asimetría en el flujo del dinero dentro de la plataforma: 95.3% de las operaciones enviadas provinieron de la banca múltiple, pero estas instituciones solo fungieron como receptoras en 22.4% de los casos. El sector de instituciones financieras no bancarias recibió 77.6% de las transacciones, pese a haber originado apenas 4.7% de los envíos. La categoría que Banxico denomina "resto" tuvo una participación marginal, con 0.5% de las emisiones y 0.2% de las recepciones.
Flujo de la banca hacia las no bancarias
Ese patrón muestra que buena parte del dinero que circula por Dimo fluye desde la banca tradicional hacia instituciones financieras no bancarias. El ticket promedio de 1,186 pesos por transacción apunta a un uso cotidiano del servicio para montos relativamente pequeños, más cercano a transferencias personales que a movimientos comerciales de gran escala.
Sobre el perfil de quienes más utilizan la plataforma, Banxico señaló que la distribución de operaciones revela una fuerte concentración en población adulta joven. El grupo de entre 25 y 34 años concentra 39.4% de los envíos y 42.1% de las recepciones totales, la proporción más alta entre todos los rangos de edad medidos por el instituto.
Les siguen los usuarios de 35 a 54 años y los menores de 25 años, que junto con el grupo líder representan en conjunto más de 93% de la transaccionalidad total en Dimo. Esa concentración coincide con tendencias observadas en otros instrumentos de pago digital impulsados por el banco central, como el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), cuyo uso también ha crecido entre la población bancarizada más joven.
El crecimiento de Dimo se da en un contexto de expansión de los mecanismos de pago digital en México, donde Banxico ha impulsado distintas herramientas para reducir el uso de efectivo y ampliar la inclusión financiera. El instituto central ha identificado el celular como vía de acceso a servicios bancarios para segmentos que no contaban con cuentas tradicionales, una estrategia que se remonta a los primeros esquemas de banca móvil impulsados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores desde hace más de una década.
El desempeño de la plataforma se da en paralelo a otras señales sobre la economía mexicana, como el repunte de inflación que Banxico prevé para el cierre de 2026 y un descenso posterior, que mantienen al instituto central en el centro de la atención sobre el sistema financiero del país.
Banxico no detalló en el informe citado proyecciones específicas sobre el crecimiento esperado de Dimo para los próximos periodos. El comportamiento acumulado durante 2025 —con el monto promedio diario operado duplicándose y los participantes habilitados en expansión— acompaña una base de usuarios que creció de 11 millones en 2024 a 16.4 millones, con 15 instituciones más en proceso de incorporación al esquema de registro y consulta.
Los adultos jóvenes de entre 25 y 34 años encabezan esa adopción, con 39.4% de los envíos y 42.1% de las recepciones, según la distribución de operaciones reportada por el banco central.
