El encontronazo se originó en una intervención previa de Viggiano, senadora del PRI, quien exigió a Fernández Noroña que, cuando se refiera a ella desde la tribuna, "tenga los huevos" para mencionarla por su nombre. El legislador morenista consideró esa expresión como una amenaza y reclamó no haber tenido oportunidad de defenderse en el momento en que ocurrió.
"Trato de entender desde hace muchos años su forma de ser, y me cuesta. Nos conocemos hace 30 años, me cuesta trabajo entenderlo, pero hago el esfuerzo y siempre lo he hecho", respondió Higinio Martínez, presidente de la Mesa Directiva del Senado.
Martínez explicó que, como conductor de los debates, no es responsable de lo que diga cada legislador y que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos le impide reconvenir a los senadores por sus expresiones. "Yo no me acuerdo de los dichos de usted ni de la señora Viggiano", le dijo ante el pleno.
El presidente de la Mesa Directiva defendió además su actuación durante la sesión cuestionada. Sostuvo que en ningún momento negó el uso de la palabra a Fernández Noroña y que, de hecho, el senador sí intervino en su momento.
"Yo no le negué el derecho de usar la palabra. Usted intervino. Yo entendí que no había una alusión personal a usted, como lo reconoce ahorita. No hay en el Reglamento del Senado eso que usted llama 'alusiones implícitas', pero al final usted tuvo el uso de la palabra", subrayó Higinio Martínez.
El reclamo de Fernández Noroña no se limitó a la senadora priista. El legislador morenista también denunció declaraciones del senador del PRI Alejandro Moreno hechas a medios de comunicación, a las que calificó igualmente como amenazantes. Martínez aclaró que los dichos de cualquier legislador fuera del recinto, ante la prensa, son responsabilidad exclusiva de quien los emite y no de la Mesa Directiva.
El Reglamento del Senado y la Constitución acotan las facultades de quien preside la Mesa Directiva: ordena los debates y concede el uso de la palabra, pero no puede sancionar a un legislador por sus expresiones en tribuna, amparadas por el fuero constitucional del artículo 61, que establece la inviolabilidad de los senadores y diputados por las opiniones que manifiesten en el ejercicio de su cargo. Con esa precisión, Martínez dio por concluido el diferendo en el pleno, sin sanciones ni llamados a cuentas para ninguna de las partes.
El roce se suma a las tensiones entre las bancadas de Morena y PRI en la Cámara alta, que en semanas recientes se han trasladado también al proceso de renovación del Instituto Nacional Electoral, donde un diputado panista exigió que el INE no quede en manos afines a Morena tras la renuncia de Guadalupe Taddei.
