El dato de la primera quincena de octubre, que ubicó la inflación general en 3.6%, confirmó el escenario que el instituto central había delineado desde meses atrás, de acuerdo con Rodríguez Ceja. La gobernadora precisó que ese incremento no representa una sorpresa para el banco central ni altera el diagnóstico de fondo sobre el proceso de desinflación en curso en la economía mexicana.
"Este comportamiento reciente de la inflación ha estado en línea con lo esperado. En particular, ya preveíamos que la inflación general mostrara un incremento en meses recientes y en el cuarto trimestre de 2026", aseveró Victoria Rodríguez Ceja, gobernadora de Banxico, ante el Comité de Asociados de la ABM.
La funcionaria matizó de inmediato el alcance de ese repunte: "de la misma forma, anticipamos que, posteriormente, retome una trayectoria descendente", señaló. Esa previsión se enmarca en un ciclo de política monetaria que el banco central ha sostenido buena parte del año, orientado a consolidar la convergencia de los precios hacia la meta de estabilidad, fijada en 3% con un margen de más menos un punto porcentual.
Uno de los factores que vigila el banco central es la depreciación reciente del tipo de cambio. Rodríguez Ceja fue explícita al acotar ese riesgo: aunque el peso se ha depreciado frente al dólar, Banxico estima que el traspaso hacia los precios será "reducido y limitado".
La gobernadora atribuyó ese amortiguamiento a dos condiciones de la economía mexicana: la capacidad ociosa con la que opera actualmente el aparato productivo y el anclaje de las expectativas inflacionarias entre los agentes económicos. Ambos elementos, dijo, funcionan como contrapeso frente a presiones cambiarias que en otros ciclos habrían tenido un impacto más directo sobre la canasta de consumo.
Para las próximas decisiones de política monetaria, la Junta de Gobierno seguirá ponderando la continuidad del proceso desinflacionario junto con el comportamiento esperado de sus determinantes: el propio traspaso cambiario, las condiciones de holgura en la economía y la evolución de las expectativas de inflación.
Crecimiento con holgura y sin presión de demanda
Rodríguez Ceja calificó como "bienvenida" la reciente mejoría en el desempeño de la economía mexicana, aunque introdujo una advertencia de mediano plazo: esa expansión convive todavía con condiciones de holgura que, a juicio del banco central, no generan presiones de demanda sobre los precios. El crecimiento observado no estaría, por ahora, recalentando la economía ni alimentando la inflación por el lado del consumo.
La funcionaria recordó que la expectativa de crecimiento del propio Banxico es de 1.5% para este año y de 2% para 2027. Pese a esa mejoría esperada, el banco central mantiene el balance de riesgos para el crecimiento sesgado a la baja, una postura que la gobernadora vinculó principalmente a la incertidumbre sobre el futuro de la relación comercial regional, en un contexto en que el gobierno federal ha insistido en el avance del Plan México como eje de la política industrial del sexenio.
Esa incertidumbre comercial, dijo Rodríguez Ceja, ha afectado a la inversión productiva. Aunque reconoció que los indicadores de inversión han mostrado mejores números en meses recientes, aclaró que el ritmo de recuperación no ha sido el que se observaría si no existiera esa incertidumbre sobre las reglas del comercio regional. La relación comercial con EU se encuentra regida por el T-MEC, cuya revisión conjunta está prevista para 2026.
El tono de cautela recuerda la etapa posterior al estallido de la pandemia en 2020, cuando Banxico mantuvo durante meses un ciclo restrictivo de tasas ante el repunte de precios y el llamado traspaso cambiario, antes de iniciar un lento descenso. La gobernadora encabeza la Junta de Gobierno desde enero de 2022, cuando se convirtió en la primera mujer al frente del instituto central en su historia.
Simulacros de liquidez para la banca
Más allá del diagnóstico inflacionario, la gobernadora aprovechó el foro de la ABM para hacer un llamado a las instituciones bancarias que aún no participan en los simulacros de la Facilidad Permanente de Liquidez, el mecanismo con el que Banxico provee recursos de emergencia al sistema financiero ante episodios de estrés.
Rodríguez Ceja subrayó que estos ejercicios no tienen un propósito de supervisión ni de evaluación de las instituciones participantes, sino que buscan fortalecer la capacidad de respuesta conjunta.
"Participar en dichos ejercicios puede hacer la diferencia para resolver positivamente un momento complicado para todo el sistema financiero", enfatizó Rodríguez Ceja ante los banqueros reunidos en el Comité de Asociados.
El mensaje se produce en un momento en que el sector financiero mexicano discute otros frentes, como el que ha planteado la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros sobre su plan de inversión de 5.6 billones de pesos. La postura de Banxico se da mientras el Congreso de la Unión analiza el paquete económico y las implicaciones fiscales que podrían incidir en la trayectoria de precios durante 2027.
El banco central insistió en que su objetivo prioritario sigue siendo la estabilidad de precios. Con ese parámetro, Rodríguez Ceja fijó el horizonte con el que Banxico calibrará sus próximas decisiones de tasa de interés: un repunte inflacionario al cierre de 2026 seguido, según su previsión, de una trayectoria descendente en los primeros meses de 2027.