El Ministerio difundió el aviso a través de sus canales oficiales en redes sociales. "El ELN amenazó un hospital en Ábrego, Norte de Santander, al sobrevolar drones acondicionados con artefactos explosivos improvisados, poniendo en riesgo la seguridad e integridad de pacientes, personal médico y militares heridos que recibían atención", señaló la institución. La cartera precisó que atribuye el episodio al frente Carlos Armando Cacua Guerrero y anunció una investigación exhaustiva para determinar responsabilidades.
En el mismo pronunciamiento, la cartera recordó el marco normativo aplicable. "Amenazar un bien protegido constituye una clara infracción al Derecho Internacional Humanitario", advirtió, y subrayó que "un hospital no es un campo de batalla", sino un espacio en el que "la misión de quienes están allí es salvar vidas". Esa protección especial de los centros sanitarios en conflictos armados está recogida en los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales, ratificados por Colombia, que prohíben atacar instalaciones médicas, ambulancias y personal sanitario salvo que se empleen para cometer actos hostiles al margen de su función humanitaria.
El anuncio llegó apenas un día después de que la misma cartera denunciara otro ataque con drones en la zona, en este caso contra un contingente militar desplegado en Ábrego. "Rechazamos el ataque del ELN contra nuestros soldados en Ábrego, Norte de Santander, perpetrado con drones cargados con explosivos. Un soldado fue asesinado y cinco más resultaron heridos", manifestó entonces el Ministerio, que añadió que "frente al terrorismo" la Fuerza Pública "seguirá firme y ejercerá la fuerza legítima" para defender al país y a sus ciudadanos.
Un departamento fronterizo en disputa
Norte de Santander es un departamento limítrofe con Venezuela que arrastra una larga presencia de estructuras armadas ilegales, entre ellas el ELN y disidencias de las antiguas FARC, que se han disputado durante décadas el control de rutas de narcotráfico, contrabando y minería ilegal en la región del Catatumbo. La cercanía con territorio venezolano ha sido señalada de forma reiterada por autoridades colombianas como un factor que facilita el repliegue de estos grupos, mientras Caracas ha negado en distintas ocasiones servir de refugio a estructuras armadas colombianas.
El ELN es la guerrilla activa más antigua de Colombia, fundada en 1964 bajo la inspiración de la Revolución Cubana y de sectores del clero vinculados a la teología de la liberación. A diferencia de las FARC, que firmaron un acuerdo de paz con el Estado colombiano en 2016 bajo la presidencia de Juan Manuel Santos, el ELN ha mantenido una estructura descentralizada por frentes que ha dificultado avances sostenidos en los sucesivos procesos de negociación, incluido el impulsado por el Gobierno de Gustavo Petro desde 2022 bajo la política de "paz total".
Las conversaciones de paz entre el Gobierno y el ELN han atravesado ciclos de acercamiento y ruptura en las últimas dos décadas, con sedes en países como Cuba, Venezuela y Noruega actuando como garantes o facilitadores. Episodios como los denunciados en Ábrego se producen en un contexto de tensión en el Catatumbo, escenario de una escalada de la confrontación armada durante los últimos años pese a los intentos de diálogo.
El Ministerio no precisó si el hospital de Ábrego sufrió daños materiales o si hubo heridos como consecuencia directa del sobrevuelo de los drones, y centró su comunicado en la amenaza y el riesgo generado. Tampoco detalló el estado de la investigación anunciada ni un calendario para su desarrollo.
La denuncia formal que la cartera adelantó se enmarca en los mecanismos ordinarios del sistema judicial colombiano para hechos que puedan constituir infracciones al Derecho Internacional Humanitario. En Colombia, estos casos pueden ser investigados tanto por la justicia ordinaria como, en determinados supuestos, por la Jurisdicción Especial para la Paz, creada tras los acuerdos de 2016 para juzgar crímenes cometidos en el marco del conflicto armado.
El ELN no ha emitido hasta el momento un pronunciamiento público que confirme, matice o desmienta la autoría del incidente contra el hospital de Ábrego ni del ataque previo contra el contingente militar. La versión disponible corresponde a la difundida por el Ministerio de Defensa colombiano.
El desenlace de la denuncia dependerá de la investigación que se abra en las próximas semanas, así como de la evolución de la seguridad en el Catatumbo, una región que continúa bajo seguimiento de las autoridades por la persistencia de la confrontación armada pese a los sucesivos intentos de negociación con las estructuras que allí operan.


