|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

El comisario europeo de Defensa ve a Rusia preparándose para atacar a un país de la OTAN

Andrius Kubilius alerta de que Moscú acumula reservas y de que la UE se enfrentaría a un ejército probado en combate y capaz de operar millones de drones.

Por Redacción de El Hemiciclo· Madrid·
2 min de lectura
Comentarios

El comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, ha advertido de que Rusia podría estar preparándose para agredir a un país de la OTAN, según declaraciones. Kubilius sostuvo que Moscú acumula reservas y avisó de que, si ese ataque se materializa, la Unión Europea se enfrentaría a un ejército probado en combate y capaz de manejar millones de drones.

El comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, advirtió públicamente de que Rusia está acumulando reservas militares con el objetivo de estar en condiciones de atacar a un Estado miembro de la OTAN, y subrayó que ese escenario debe ser tratado por la Unión Europea como una amenaza real, no como un ejercicio teórico de planificación. La advertencia, formulada desde la Comisión Europea —institución que históricamente ha concentrado sus competencias en el ámbito económico y regulatorio—, eleva el tono del debate continental desde la disuasión preventiva al terreno del riesgo calculado y con plazo.

Kubilius señala reservas excedentarias respecto al frente ucraniano

El argumento central de Kubilius descansa en la naturaleza de esa acumulación. El comisario no la interpreta como una medida defensiva derivada del conflicto en Ucrania, sino como una capacidad construida por encima de las necesidades del frente activo, lo que implicaría que Moscú estaría preparando un potencial de fuerza orientado a un teatro de operaciones distinto. La distinción no es semántica: supone atribuir a Rusia una intención ofensiva planificada más allá del conflicto en curso.

Kubilius señaló, además, que el ejército ruso que eventualmente se enfrentase a la Alianza Atlántica no sería el mismo que inició la invasión de Ucrania en febrero de 2022. Años de combate de alta intensidad habrán proporcionado a sus fuerzas experiencia en ruptura de líneas defensivas, guerra de trincheras, coordinación de fuego artillero y, de forma señalada, en el empleo masivo de drones tanto de reconocimiento como de ataque. El comisario citó explícitamente la capacidad rusa de operar millones de unidades de este tipo de vehículos, un dato que Bruselas considera indicativo de un salto cualitativo respecto a cualquier confrontación convencional anterior en suelo europeo.

El drone como vector central del nuevo paradigma bélico europeo

El peso que el comisario otorga a los drones no es retórico. El conflicto en Ucrania ha consolidado el uso de vehículos aéreos no tripulados de bajo coste y producción masiva como multiplicador de fuerza determinante, capaz de saturar defensas antiaéreas, guiar fuego de artillería y actuar como munición de deambulación de precisión. La industria rusa ha demostrado capacidad para fabricarlos a escala industrial sostenida. Frente a eso, la UE trabaja aún en homogeneizar sus estándares de adquisición y en articular una base industrial de defensa común, proceso en marcha pero sin resultados plenamente operativos a la fecha de esta advertencia.

La cartera de Defensa de la Comisión, un instrumento de coordinación sin mando militar

Conviene precisar el marco institucional en el que se inscribe la alerta. La defensa colectiva de los aliados europeos recae sobre la OTAN, cuyo artículo 5 del Tratado de Washington establece la obligación de defensa mutua. La UE, por su parte, carece de ejército propio; sus competencias en la materia se articulan a través de la Cooperación Estructurada Permanente —PESCO, regulada por el Tratado de Lisboa—, el Fondo Europeo de Defensa y mecanismos de adquisición conjunta de munición activados desde 2022. La cartera que dirige Kubilius opera, por tanto, en el plano de la coordinación industrial y política, no en el del mando operativo. Que su titular formule una advertencia de esta naturaleza traslada la cuestión al ámbito de la preparación económica e institucional de los Veintisiete.

Como precedente, la última vez que un alto responsable europeo vinculó explícitamente la acumulación militar rusa a una amenaza directa sobre territorio de la Alianza fue durante la crisis de los misiles de alcance intermedio en Europa en los años ochenta, contexto en el que la OTAN respondió con el despliegue de misiles Pershing II y cruceros de tierra bajo la doctrina de la doble decisión de 1979. La diferencia estructural es que entonces existía un mecanismo de control de armamentos —el Tratado INF, firmado en 1987— que hoy no tiene equivalente vigente tras la retirada estadounidense de 2019.

Gasto en defensa europeo, por debajo del umbral OTAN durante décadas

Las palabras del comisario se producen mientras varios aliados europeos debaten elevar su gasto en defensa por encima del umbral del dos por ciento del PIB fijado por la OTAN como objetivo mínimo en la cumbre de Gales de 2014. Según datos de la propia Alianza Atlántica correspondientes a 2023, solo once de los treinta y un aliados alcanzaban entonces ese umbral, y la media europea se situaba por debajo. Desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, la presión para incrementar ese gasto se ha intensificado, acentuada por la incertidumbre creciente sobre el alcance del compromiso de Estados Unidos con la seguridad del continente a largo plazo.

Respuesta de Moscú y posición de los aliados europeos

El Kremlin no había respondido a las declaraciones de Kubilius en el momento de publicación de esta información. Desde el lado europeo, ningún gobierno de los Veintisiete había formulado una réplica pública directa a las palabras del comisario, aunque varios Estados miembros —entre ellos Polonia y los países bálticos— llevan meses defendiendo en foros OTAN y en el Consejo Europeo que el horizonte de amenaza rusa sobre territorio aliado es un escenario que exige planificación operativa inmediata, no solo declaraciones políticas. Los socios del flanco occidental y meridional de la UE mantienen posiciones más prudentes respecto al alcance y la urgencia del riesgo.

Plazos abiertos: de las declaraciones a las capacidades verificables

La alerta de Kubilius sitúa a la Unión Europea ante la exigencia de traducir sus declaraciones estratégicas en capacidades industriales concretas y verificables dentro de plazos definidos. El debate sobre el incremento del gasto, la homologación de estándares de adquisición y la articulación de una base industrial de defensa europea tendrá que concretarse en los próximos ciclos presupuestarios —el próximo Marco Financiero Plurianual de la UE comienza a negociarse formalmente en 2025— si los Veintisiete pretenden que el diagnóstico formulado por su propio comisario de Defensa encuentre respuesta institucional a la altura de su gravedad.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Europa →La inversión europea en redes eléctricas llegaría a 48.000 millones en 2027, según Eurelectric
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo