El diagnóstico llegó en un momento sensible para el sector. Este martes el huracán Polo se fortaleció a categoría 5 en las costas del Pacífico mexicano, la misma intensidad que alcanzó Otis antes de tocar tierra en Acapulco. Cuestionado sobre ese nuevo sistema, Fong González indicó que la industria hotelera se mantiene en coordinación con autoridades y expertos que monitorean la trayectoria y la fuerza de los fenómenos meteorológicos.
"Las experiencias lamentables que hemos tenido, nos han hecho que estemos más alertas de este tipo de eventos", señaló Miguel Ángel Fong, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles.
El dirigente precisó que, hasta el momento, Polo no representa una amenaza inminente para el litoral guerrerense, aunque advirtió que la trayectoria de un ciclón puede variar en cuestión de horas, una lección que dejó la propia experiencia de Otis en el gremio hotelero.
"Afortunadamente este huracán (Polo) no ha estado tan cercano a tierra pero nada nos garantiza que cambie de dirección; por eso tenemos que estar muy al pendiente y hacer caso a la información oficial", agregó Fong González.
Sobre el estado actual de Acapulco, Fong explicó que la reconstrucción de la infraestructura hotelera continúa. El dirigente detalló que algunos establecimientos sufrieron daños tan severos que quedaron reducidos prácticamente a su armazón de acero, lo que ha obligado a procesos de reconstrucción largos.
Hoteles reducidos a estructura metálica
"Hubo daños muy fuertes donde hubo hoteles que quedaron prácticamente en la estructura metálica, se voló todo y han estado recuperando", abundó el presidente de la AMHM, quien citó como ejemplo un hotel de 350 habitaciones que apenas reabrió sus puertas hace unos meses, tras quedar devastado por Otis.
Ese caso ilustra la magnitud del daño en la infraestructura turística del puerto, uno de los destinos de playa más representativos del país. Otis se convirtió en octubre de 2023 en uno de los ciclones que más rápido intensificó su fuerza en el Pacífico oriental, al pasar de tormenta tropical a huracán categoría 5 en cuestión de horas, lo que dejó a las autoridades y a la propia industria hotelera con escaso margen de reacción.
Acapulco fue durante décadas el principal destino de playa de México, escenario del auge turístico del país desde mediados del siglo XX y sede de los primeros grandes complejos hoteleros de la costa del Pacífico, antes de que Cancún y Los Cabos le disputaran el liderazgo. Sobre esa herencia se sostiene la expectativa del gremio de revertir el golpe de Otis.
"Acapulco es un gran destino emblemático del país; seguramente seguirá en esa recuperación", puntualizó Miguel Ángel Fong.
Caída generalizada en destinos de playa
El dirigente amplió el diagnóstico al resto del país al señalar que 2026 ha sido un año complicado para los principales destinos de playa mexicanos. De acuerdo con Fong, plazas como Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta registran niveles de ocupación inferiores a los del año pasado, resultado de una combinación de factores que afecta al turismo costero.
El panorama de Acapulco se inscribe en un costo más amplio que los desastres naturales han representado para el país. México acumula pérdidas por 710,000 millones de pesos a causa de fenómenos de este tipo, según estimaciones citadas en reportes recientes sobre el impacto económico de los desastres naturales en el territorio nacional.
La reconstrucción del puerto convive con otros expedientes que exponen la gestión pública en Guerrero y a nivel federal, como el que documenta que un alcalde de Tepeapulco denunció un quebranto de 100 mdp en la comuna, en un contexto de escrutinio sobre el destino de recursos públicos.
La AMHM insiste en que la prioridad inmediata es el monitoreo de Polo, cuya trayectoria seguirá siendo observada por autoridades y hoteleros, en un litoral que aún no cierra las heridas que dejó Otis hace casi tres años. Septiembre y octubre concentran los meses de mayor riesgo de la temporada de ciclones en ambos litorales del país.