El chalet adosado, de 150 metros cuadrados y cuatro habitaciones, figura anunciado en internet con 13 fotografías del interior y el exterior de la vivienda por un precio estimado de 110.000 euros. Según datos del portal Idealista, el precio medio de este tipo de inmuebles en Sueca ronda los 207.000 euros, aunque varía en función del estado de conservación de cada propiedad.
Con anterioridad se había presentado un escrito ante el juzgado para que este tutelase la venta del domicilio, con el objetivo de que el dinero obtenido se destine directamente a cubrir la indemnización que correspondería a la familia del menor. El uso del condicional no es baladí: aunque Juan Francisco M. F. confesó el crimen, la instrucción continúa abierta y restan piezas por encajar antes de que pueda hablarse de una autoría judicialmente establecida.
Entre las diligencias pendientes figura la toma de declaración de la familia del acusado, que se ha tenido que retrasar varios días. El juzgado dispone también de un análisis de restos biológicos y aguarda un examen de las huellas dactilares de las armas localizadas en el escenario del crimen, pruebas que podrían resultar determinantes para completar el relato de los hechos.
Una de las diligencias que ya obra en poder del magistrado son las cámaras de seguridad del edificio de los abuelos del amigo de Álex, correspondientes al día del homicidio. Las imágenes, adelantadas por el programa 'El Tiempo Justo', muestran al hijo del acusado llegar solo al inmueble; poco después, el abuelo abandona el lugar acompañado del tío del niño, que sale a los pocos minutos.
Un barreño verde y unas bolsas en las cámaras
Una hora más tarde, las imágenes reflejan un movimiento de interés para la investigación: el hijo del acusado sale del edificio acompañado de su abuela, portando un barreño verde y varias bolsas. Ambos abandonan el inmueble y regresan dos minutos después sin los objetos que llevaban en ese momento. La grabación adquiere relevancia porque ese edificio fue la primera parada de Juan Francisco M. F. tras el homicidio, cuando dejó allí a su hijo.
El abuelo declaró que no salieron de la vivienda hasta la llegada de la Guardia Civil, una versión que las cámaras contradicen. En las próximas jornadas está citada a declarar la abuela, que deberá esclarecer qué trayecto realizó junto a su nieto tras abandonar la casa y qué destino dio a los objetos que sacó del inmueble.
La destinación de bienes del responsable de un delito al pago de la responsabilidad civil está prevista en el Código Penal, que obliga a indemnizar los daños derivados de la infracción; en la práctica, esas cantidades pueden garantizarse con embargos o con ventas tuteladas por el juzgado como la que se ha solicitado en este caso. La instrucción sigue en manos del juzgado de Sueca, a la espera de que se complete el cuadro probatorio.


