Según el escrito de acusación, los hechos se remontan al 17 de julio de 2024, sobre las 13:00 horas, cuando la pareja discutió en la vivienda que compartían en Palma. El relato fiscal describe una agresión progresiva: primero zarandeos y empujones, después varios golpes en el rostro con una bandeja de madera y, a continuación, latigazos por todo el cuerpo con un cable eléctrico.
La secuencia, de confirmarse en el juicio, habría culminado cuando el hombre enrolló el cable en el cuello de la mujer y apretó con fuerza para asfixiarla. La víctima logró zafarse y huir hacia la cocina, lo que, según la acusación, frustró el desenlace que perseguía el procesado, a quien la Fiscalía atribuye antecedentes por violencia machista.
El informe médico recogido en la causa detalla contusiones en el rostro, las orejas, los brazos, los codos, los muslos y ambas piernas, además de signos compatibles con estrangulación cervical. Las lesiones requirieron una única asistencia facultativa. La mujer, según consta en el escrito de acusación, ha renunciado a reclamar la indemnización que pudiera corresponderle por estos hechos.
La calificación de homicidio en grado de tentativa se aplica cuando el autor practica todos los actos que objetivamente deberían producir la muerte pero esta no llega a producirse por causas ajenas a su voluntad, como aquí la huida de la víctima. El Código Penal permite en estos casos rebajar la pena en uno o dos grados respecto a la del delito consumado, lo que explica la horquilla de nueve años solicitada frente a los quince que fija el homicidio consumado.
Además de la pena de prisión, el Ministerio Público reclama que se imponga al acusado la prohibición de aproximarse a la víctima a una distancia inferior a 500 metros, una medida habitual en los delitos de violencia de género que busca garantizar la protección de la denunciante una vez concluya el proceso, con independencia del fallo.
El caso se suma a otros asuntos de fuerte carga penal recientes en los tribunales baleares, entre ellos el procedimiento por el que la Fiscalía pide 24 años para dos hombres por agredir sexualmente a una compañera de okupa en Palma.
El acusado conserva la presunción de inocencia hasta que recaiga sentencia. Una vez practicada la prueba testifical y pericial prevista para la vista, el tribunal determinará si los hechos se ajustan a la calificación de homicidio en grado de tentativa que sostiene la Fiscalía o a una calificación jurídica distinta.


