El fenómeno fue transmitido en vivo por un sistema de cámaras que monitorea al volcán desde distintos puntos del Estado de México y Puebla. De acuerdo con las imágenes difundidas, la incandescencia iluminó de manera notoria la pluma de vapor y ceniza expulsada por el cráter al anochecer del sábado. Este tipo de manifestaciones, según los boletines técnicos del Cenapred, se asocia a la presencia de material fundido o roca incandescente en el interior del conducto volcánico, visible con mayor claridad durante la noche.
El Popocatépetl es uno de los volcanes activos más monitoreados de México por su cercanía a zonas densamente pobladas —incluida la Ciudad de México, a menos de 70 kilómetros—, y se encuentra en fase de actividad intermitente desde hace más de tres décadas. El Cenapred documenta su comportamiento las 24 horas mediante una red de estaciones sísmicas, cámaras de vigilancia y sensores que permiten registrar exhalaciones, sismos volcánicos, emisión de ceniza y episodios de incandescencia como el reportado este fin de semana.
El semáforo de alerta volcánica, instrumento que el Cenapred utiliza desde 1994 para comunicar el nivel de riesgo asociado a la actividad del volcán, se ha mantenido en amarillo fase 2 durante un periodo prolongado, sin escalar a fases de mayor riesgo ni descender a la fase 1. Según la escala oficial del organismo, este nivel contempla la posibilidad de explosiones de baja a moderada intensidad, con caída de fragmentos incandescentes en las inmediaciones del cráter y afectación por ceniza en poblaciones cercanas, dependiendo de la dirección del viento.
Las autoridades de protección civil, con base en las recomendaciones del Cenapred, mantienen restringido el acceso a un radio de seguridad de 12 kilómetros alrededor del cráter, zona en la que no se permite el ingreso de excursionistas ni de la población en general. El organismo ha reiterado en sus comunicados que la recomendación de no acercarse al volcán ni a su cráter obedece al riesgo de explosiones súbitas capaces de proyectar fragmentos incandescentes a distancias considerables, un fenómeno que puede ocurrir sin aviso previo incluso en fases de actividad moderada.
Del apodo a la evacuación del año 2000
El Popocatépetl, cuyo nombre proviene del náhuatl y significa 'montaña que humea', es referido popularmente como 'Don Goyo', apelativo ligado a tradiciones y leyendas de comunidades cercanas al volcán, particularmente en los estados de Puebla y Morelos. Su actividad ha marcado episodios relevantes en la historia reciente del país: en diciembre de 2000, el gobierno federal ordenó la evacuación preventiva de miles de personas ante un repunte de actividad explosiva, uno de los operativos de protección civil más grandes realizados hasta entonces en México por causa volcánica.
Desde esa fecha, el volcán ha atravesado múltiples ciclos de incremento y disminución de actividad, con episodios de emisión de ceniza que en ocasiones han obligado a suspender operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y en el de Puebla, así como a cancelar clases en municipios cercanos como respuesta a la caída de partículas volcánicas. El Cenapred elabora reportes técnicos cada 24 horas y comunicados extraordinarios cuando la actividad lo amerita, documentos que sirven de base a las autoridades estatales y municipales para activar protocolos de resguardo.
La vigilancia del volcán es resultado de la coordinación entre el Cenapred, dependiente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y los sistemas estatales de protección civil de Puebla, Morelos, Estado de México y Tlaxcala, entidades que integran el Comité Científico Asesor del volcán. Este comité, conformado por especialistas de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, se reúne periódicamente para evaluar los datos de monitoreo y recomendar, en su caso, ajustes al semáforo de alerta.
El episodio de incandescencia de este sábado no ha derivado, hasta el momento, en un cambio en el nivel de alerta ni en la emisión de recomendaciones adicionales a las ya vigentes. El Cenapred continuará difundiendo reportes cada 24 horas con el número de exhalaciones, sismos y episodios de incandescencia detectados, información que también se hace pública a través de sus canales oficiales y que alimenta las decisiones de los sistemas estatales de protección civil.
Las imágenes de la actividad volcánica circularon ampliamente en redes sociales durante el fin de semana, en un fenómeno recurrente cada vez que el Popocatépetl presenta episodios visibles de incandescencia o emisión de ceniza, dado el interés que genera entre la población de las zonas cercanas y del Valle de México. Las autoridades han insistido en que, más allá del valor visual de estas postales, la recomendación de mantener distancia del cráter y de la zona de exclusión de 12 kilómetros permanece vigente y no debe subestimarse.
De cara a los próximos días, el Cenapred mantendrá el monitoreo constante del volcán y actualizará el semáforo de alerta si las condiciones lo requieren, ya sea al alza o a la baja. La población de los municipios aledaños puede consultar los reportes oficiales del organismo, que también informa sobre la dirección de dispersión de ceniza cuando ocurre, un dato relevante para actividades agrícolas y de salud pública en la región.