Las dos denunciantes presentaron una nueva denuncia en septiembre, tras el archivo de su primera acción legal, interpuesta en enero. Según los testimonios recopilados por las organizaciones Women's Link Worldwide y Amnistía Internacional, ambas trabajaron en propiedades del artista en Bahamas y República Dominicana durante 2021 y habrían sido sometidas a jornadas de hasta 16 horas diarias, sin días de descanso ni contrato laboral.
Los testimonios recogidos por ambas organizaciones también señalan que Iglesias presuntamente revisaba los teléfonos celulares de las trabajadoras y les restringía las salidas del lugar donde prestaban servicio. Ninguno de estos señalamientos ha sido objeto de resolución judicial: el expediente se encuentra en una fase previa a cualquier investigación formal, pendiente de que un juez de la Audiencia Nacional se pronuncie sobre su propia competencia.
Women's Link Worldwide, que representa a las denunciantes, sostiene que los tribunales españoles podrían asumir el caso con base en la legislación que permite perseguir ciertos delitos cometidos fuera del territorio nacional cuando existen vínculos relevantes con España. Ese es el punto que deberá resolver primero el juzgado antes de valorar el fondo de las denuncias.
En una carta abierta difundida en septiembre, las dos exempleadas pidieron a la justicia española que garantice sus derechos y que los hechos denunciados sean investigados. El documento acompañó a la segunda denuncia, después de que la primera no prosperara por razones de competencia.
Julio Iglesias rechazó las acusaciones. El cantante negó haber abusado, coaccionado o faltado al respeto a alguna mujer que haya trabajado para él.
«Absolutamente falsas», declaró Julio Iglesias sobre las acusaciones de presuntas agresiones sexuales y malos tratos presentadas por dos exempleadas.
El informe de la Fiscalía no implica un pronunciamiento sobre la veracidad de los hechos ni adelanta el sentido de la decisión judicial. Se trata de un trámite que habilita al tribunal para examinar si existe fundamento legal que justifique abrir diligencias, un paso previo e indispensable antes de cualquier imputación formal contra el artista.
El caso, con hechos ubicados fuera del territorio español, se apoya en el principio de justicia universal que permite a los tribunales españoles perseguir determinados delitos cometidos en el extranjero cuando concurren vínculos con España, una vía invocada en procesos anteriores por organizaciones de derechos humanos. Julio Iglesias, nacido en 1943, es una de las figuras más reconocidas de la música romántica en español, con temas como «Soy un truhán, soy un señor» y «Me olvidé de vivir», y una trayectoria que supera los 300 millones de discos vendidos. El desenlace dependerá de la resolución que adopte el juez de la Audiencia Nacional sobre su propia competencia.
